Lo que has visto es el vuelo nupcial: los reproductores alados de la colonia salen en masa, durante unos pocos días, para aparearse y fundar colonias nuevas. Después pierden las alas, y ese montón de alas idénticas en el alféizar o en el suelo es la pista que queda cuando ya no hay ningún insecto a la vista.
Y el dato que de verdad cambia las cosas: si los alados salieron desde dentro del edificio y no entraron por la ventana, la hipótesis de partida es que hay colonia dentro o debajo. Eso deja de ser un episodio molesto y pasa a ser un problema de estructura.
Qué es exactamente la enjambrazón
Una colonia de termitas se organiza en castas. La norma UNE 56418:2016 las enumera: “obreras, soldados, larvas, reproductores y ninfas, cada una desarrolla una función dentro del termitero”. MITECO desglosa los reproductores en rey, reina, alados y neoténicos, y ANECPLA añade al esquema los pseudoergados, que describe como “comodines adaptativos”.
Los que ves volando son solo los reproductores alados. Los que se comen la madera son otros: según el documento técnico de AITIM publicado por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos, “las obreras (95 % de la colonia) realizan la función de alimentar al resto de la colonia y son las que provocan los daños”. Por eso matar un enjambre no resuelve nada: eliminas la fracción de la colonia que no come. La norma UNE, por su parte, incluye la “presencia de alados (termitas con alas)” y las “obreras visibles” entre las señales de detección en edificios: para la norma esto es un indicio de diagnóstico, no una anécdota.
El episodio es corto y concentrado. En un caso documentado en una vivienda de Barcelona en abril de 2014, el ocupante contó que “empezaron saliendo unas pocas y, después, las vieron salir en tropel”, en unos pocos días y en la zona de la casa donde se acumulaba más humedad. ANECPLA sitúa las salidas a primera hora de la mañana o a última de la tarde, y describe el episodio en primavera y, en otoño, “si éste no es muy frío”.
Sobre las condiciones que lo disparan hay que ser claro: ninguna fuente española consultada da un umbral numérico de temperatura ni de humedad relativa que active el vuelo. La UNE 56418 se limita a hablar de “unas condiciones adecuadas de temperatura y humedad”. Lo único citable son descriptores cualitativos: primavera en las subterráneas, otoño en Kalotermes flavicollis, días cálidos tras las primeras lluvias otoñales, primera hora de la mañana o última de la tarde. Si alguien te dice “salen a partir de tantos grados”, se lo está inventando.
Las alas desprendidas: la señal más fiable
Los reproductores pierden las alas después del vuelo —en el caso de Barcelona se documentan ejemplares que “han perdido sus alas”—, así que lo que queda en casa es un conjunto de alas sueltas acumuladas en rincones: alféizares, el borde de un rodapié, el marco de una puerta, el fondo de un lavabo. Tres motivos por los que es la mejor pista:
- Sobrevive al episodio. El vuelo dura días; las alas siguen ahí después.
- Se comprueba en cinco segundos. Si las cuatro alas son del mismo tamaño, es termita. Una hormiga alada tiene un par más grande que el otro.
- Localiza el punto de salida. Donde hay más alas acumuladas, ahí estaba la grieta, la junta o el registro por el que salieron. Ese punto es información de diagnóstico, y vale la pena fotografiarlo antes de limpiar.
Termita alada u hormiga alada
Es la confusión más frecuente, y se resuelve con tres rasgos. Los datos de la tabla proceden de Higiene Ambiental, revista técnica del sector; es la única fuente clara localizada para la comparación completa, y no es una fuente universitaria ni institucional.
| Rasgo | Reproductor alado de termita | Hormiga alada |
|---|---|---|
| Antenas | Rectas | “Dobladas en ángulo”, acodadas |
| Alas | Dos pares iguales; en reposo “quedan superpuestas, unas encima de otras” | “Un par de alas más grande que el otro”; en reposo “quedan separadas” |
| Cintura | “Carece de cintura”: el cuerpo es continuo | Tórax unido al abdomen “por un delgado pedículo” |
| Color | “Blancas o de tonos marrones pálidos”, a veces translúcidas | “Pigmentadas de color oscuro, generalmente negro o marrón” |
Una advertencia sobre la última fila: el color es el criterio menos fiable de los cuatro. Esa descripción se refiere a las termitas en general, empezando por las obreras, y los reproductores alados de Reticulitermes son oscuros. Quédate con las antenas, las alas y la cintura. Si lo que tienes en casa son hormigas, el artículo sobre hormigas voladoras explica su propio episodio, que también es un vuelo nupcial y también dura poco.
El calendario por especie y por territorio
Aquí hay que separar lo que tiene respaldo institucional de lo que procede de fuentes sectoriales. La única cifra de este apartado con fuente institucional primaria es la de Tenerife.
| Especie y ámbito | Periodo de vuelo | Solidez de la fuente |
|---|---|---|
| Reticulitermes grassei y R. banyulensis, Península | Primavera; el rango que dan las fuentes sectoriales es de marzo a junio | Sectorial (portales técnicos del sector) |
| Reticulitermes flavipes, Tenerife | De noviembre a enero | Institucional: MITECO, ficha del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras |
| Kalotermes flavicollis | Otoño; aproximadamente de finales de agosto a noviembre, en días cálidos tras las primeras lluvias otoñales | El “otoño” está respaldado por la Universidad de Sevilla en el Boletín de Sanidad Vegetal Plagas; el rango concreto es sectorial |
| Termitas de la madera en general | Otoño, entre septiembre y noviembre | Sectorial |
| Cryptotermes brevis | No hay meses verificados en fuentes solventes | Sin dato citable |
Tres lecturas de esa tabla:
La primavera no es la única temporada. Es la de las subterráneas nativas de la Península. Pero Kalotermes flavicollis vuela en otoño —la Universidad de Sevilla habla del “vuelo otoñal de los imagos alados”— y la invasora Reticulitermes flavipes, presente en Tenerife, enjambra allí de noviembre a enero según MITECO. Un enjambre en octubre no descarta termitas: cambia la especie candidata.
La actividad de la colonia no coincide con el vuelo. Según el análisis de más de 9.700 registros de actividad de xilófagos de Rentokil Initial difundido por AITIM —casuística comercial de una sola empresa, no una estadística oficial—, el mayor repunte de actividad se produce en otoño, y vuelve a aumentar en primavera tras el invierno. Las obreras comen todo el año; el vuelo es un episodio reproductivo.
De Cryptotermes brevis no se pueden dar meses. Está documentada en Canarias y, en la Península, con registros datados entre 2005 y 2009 en cinco edificios de Barcelona. Ninguna fuente solvente fija su periodo de vuelo, así que aquí no se escribe ninguno.
Qué significa de verdad un enjambre dentro de casa
Lo primero es establecer de dónde salieron, porque de eso depende todo.
Si salieron desde dentro —de una junta del rodapié, del arranque de un marco, de una grieta del forjado, de un registro de falso techo— la hipótesis de partida es colonia dentro o debajo del edificio. Y a partir de ahí se aplica la regla de oro de la Universidad Politécnica de Madrid: “si encontramos termes en una segunda planta es fácil suponer que también habrán pasado por las inferiores”. El termitero de las subterráneas está bajo tierra, porque necesitan humedad y protección de la luz. El camino de abajo arriba ya lo han recorrido.
Si entraron desde fuera, por una ventana abierta al atardecer, puede tratarse de dispersión de una colonia del entorno. MITECO cifra la dispersión aérea de los alados en una media de 150 m, “llegando a veces a superar los 400 m”. Eso no te tranquiliza automáticamente: significa que hay actividad en el entorno inmediato y que conviene revisar los puntos de contacto con el terreno. Lo que no se puede hacer es decidir el origen sin buscar el punto de salida.
Sobre dónde está el nido conviene no dar cifras de referencia que no existen. MITECO habla de colonias con extensión subterránea “de más de 100 m”, y la única medición española publicada de una colonia, en Íllora (Granada), dio entre 470.000 y 1.140.000 individuos ocupando 1.300 m² con una distancia máxima de 65 m. Es un caso medido, no un valor estándar.
Distinto es el caso de las termitas de madera seca, que no necesitan contacto con el terreno porque anidan en la propia madera: Cryptotermes brevis forma colonias pequeñas que pueden instalarse tanto en una viga como en un mueble. Si el enjambre sale de una carpintería exterior, de un marco o de un mueble, y además hay pellets fecales por debajo del milímetro, la hipótesis cambia. En Kalotermes quedan además los orificios de salida de los imagos alados en la propia pieza, y esa especie va asociada a humedad: el trabajo de la UPM y la Universidad de Valladolid publicado en Forests le atribuye un requerimiento de 18-20 % de humedad y la vincula a un ataque fúngico previo.
Qué hacer, en orden
El enjambre es una oportunidad de diagnóstico que dura pocos días. Aprovéchala.
- Guarda ejemplares antes de limpiar. Media docena de insectos y un puñado de alas, en un bote o pegados a un trozo de cinta adhesiva. Es la muestra que permite identificar la especie, y se pierde con el primer barrido.
- Fotografía el punto de salida: un primer plano de la junta, la grieta o el registro, y una foto general que sitúe la habitación.
- Anota fecha, hora y lugar exacto. El episodio se concentra en días, y la fecha es un dato de especie y de calendario.
- No pulverices insecticida sobre el enjambre. Mata alados, que son la fracción que no come, no toca a las obreras y ensucia la muestra.
- No abras la galería ni desmontes el cordón de barro si lo encuentras. Los cordones huecos de alrededor de 1 cm son el indicio que identifica a la subterránea y su recorrido.
- Aspira el resto cuando ya tengas la muestra, y cierra las ventanas si el episodio sigue. El vuelo se agota solo.
- Llama a una empresa inscrita en el registro que corresponde. La UNE 56418 remite al Registro Oficial de Biocidas, al Real Decreto 830/2010 y al ROESB. Y repasa antes la lista del artículo sobre cómo detectar termitas, para llegar con los puntos localizados.
Lo que un enjambre NO te dice
Esta es la parte que casi nadie escribe, y es la que evita decisiones malas:
- No dice el tamaño de la colonia. No hay relación publicada entre número de alados vistos y población del termitero.
- No dice la velocidad del daño. No existe ningún dato español publicado sobre cuánto tarda una colonia en comprometer una viga. Lo cuantificado es la magnitud: ANECPLA cifra el ataque en maderas con albura en prácticamente el 80 % de esa albura consumida.
- No marca el momento del daño. El vuelo es reproducción; el consumo lo hacen las obreras y no tiene temporada.
- No se acaba cuando se acaban los vuelos. Que no vuelvan al mes siguiente no dice nada de la colonia.
- No permite descartar carcoma a la vez. Son grupos distintos y pueden coincidir en el mismo edificio. Si además hay polvo de madera bajo un mueble o una tarima, conviene pasar por el artículo sobre termita o carcoma, porque el residuo apunta más bien al segundo.
Después del episodio: lo que marca la norma
A partir de aquí manda la UNE 56418:2016, y sus plazos explican por qué esto no se resuelve en una visita: diagnóstico de un año; tratamiento de cinco años, con una interceptación de seis meses a un año, un control de dos años y una vigilancia de dos a tres; y una monitorización posterior no inferior a 24 meses. Su Anexo B recoge cuatro tipos de actuación: cebos, barrera química, tratamiento de la madera y barreras perimetrales. El funcionamiento del sistema de cebos, que es la opción que más encaja cuando la colonia está en el terreno, tiene su propio artículo.
Si hay que intervenir en la madera, el Código Técnico de la Edificación es explícito: cuando se han detectado ataques previos por termitas el tratamiento “deberá ser en profundidad (NP5), garantizándose que las cabezas de las vigas queden totalmente tratadas en una longitud axial de 50 cm”, y añade que “debe valorarse la conveniencia del empleo adicional de tratamientos de barrera […] o de tratamientos mediante sistemas de cebos destinados a erradicar la colonia”. Ningún pincelado doméstico llega a eso.
Y una cuestión que aparece siempre en un bloque de pisos: si el enjambre sale de un forjado, el elemento afectado es común. El reparto de obligaciones, de gasto y de presupuesto está en el artículo sobre termitas en un edificio.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días dura la enjambrazón? Pocos. En el caso documentado de Barcelona la salida se concentró en unos días de abril, empezando con unos pocos ejemplares y pasando después a salir “en tropel”. ANECPLA sitúa las salidas a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Que se agote no significa que el problema se haya resuelto: el vuelo es un episodio reproductivo y la colonia sigue donde estaba.
Solo he encontrado alas, ningún insecto. ¿Puedo estar seguro? Las alas desprendidas son la señal más fiable que deja el episodio, porque los reproductores las pierden después del vuelo. Comprueba que las cuatro sean del mismo tamaño: es el rasgo que las separa de una hormiga alada, que tiene un par más grande que el otro. Y fíjate en dónde se acumulan, porque ese es el punto de salida.
Salieron en el jardín, no dentro de casa. ¿Tengo termitas en la vivienda? No se puede concluir ni una cosa ni la otra sin inspección. MITECO cifra la dispersión aérea de los alados en unos 150 m de media, con casos que superan los 400 m, así que pueden venir del entorno. Pero eso mismo significa que hay actividad cerca. Lo razonable es revisar los puntos de contacto con el suelo: sótano, garaje, arquetas, perímetro y el arranque de cualquier elemento de madera.
¿Si tapo la grieta por la que salían se soluciona? No. La colonia no está en la grieta: en las especies nativas peninsulares está en el terreno, y lo que has visto es una salida puntual de reproductores. Tapar el punto de salida borra el indicio más útil que tenías y no interrumpe nada.
¿Un enjambre en otoño puede ser de termitas? Sí, y es un error frecuente descartarlo. Kalotermes flavicollis tiene vuelo otoñal —la Universidad de Sevilla lo documenta así— en un rango que las fuentes sectoriales sitúan aproximadamente entre finales de agosto y noviembre, en días cálidos tras las primeras lluvias. Y en Tenerife, Reticulitermes flavipes enjambra de noviembre a enero según MITECO. Lo que cambia con la estación es la especie candidata, no el diagnóstico.
¿Pueden aparecer alados si no hay madera a la vista en mi casa? Sí. Las subterráneas atacan elementos que no se ven: la UNE 56418 enumera vigas, forjados, falsos techos, cubiertas, cornisas, puertas, ventanas, marcos, parqués y zócalos. AITIM describe que llegan “a vaciar elementos portantes desde el interior sin alterar su aspecto exterior en un principio”. Una vivienda reformada puede tener un forjado de madera detrás de un falso techo de placa.
Fuentes
- UNE 56418:2016, Protocolo de actuación en cascos urbanos afectados por ataques de termitas subterráneas — definición de las castas, presencia de alados y obreras visibles entre las señales de detección, elementos constructivos afectados, ausencia de umbrales numéricos de temperatura y humedad, fases y plazos de la actuación, Anexo B con los cuatro tipos de tratamiento, y remisión al Registro Oficial de Biocidas, al Real Decreto 830/2010 y al ROESB.
- Código Técnico de la Edificación, Documento Básico SE-M Seguridad estructural. Estructuras de madera — tratamiento en profundidad NP5 y tratamiento de las cabezas de viga en 50 cm de longitud axial cuando se han detectado ataques previos de termitas.
- MITECO, ficha del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras de Reticulitermes flavipes — enjambrazón en Tenerife de noviembre a enero, castas reproductoras, dispersión aérea media de los alados y extensión subterránea de las colonias.
- MITECO, dictamen del Comité Científico sobre Reticulitermes flavipes — focos de Tenerife: Tacoronte (2010) y Arona/Las Américas (2018).
- Universidad de Sevilla, Boletín de Sanidad Vegetal Plagas 30: 469-474 (2004), publicado por el Ministerio de Agricultura — vuelo otoñal de los imagos alados de Kalotermes flavicollis y orificios de salida practicados en otoño.
- Universidad Politécnica de Madrid, F. Lasheras Merino — Patología de la construcción con madera: regla de aparición de abajo arriba, ubicación subterránea del termitero y necesidad de humedad y de protección de la luz.
- AITIM, Asociación de Investigación Técnica de las Industrias de la Madera — obreras como 95 % de la colonia y responsables del daño; vaciado de elementos portantes sin alterar el aspecto exterior; y difusión del análisis de más de 9.700 registros de actividad de xilófagos de Rentokil Initial (casuística comercial de una empresa): estacionalidad de la actividad.
- Higiene Ambiental, revista técnica del sector del control de plagas — comparación entre reproductor alado de termita y hormiga alada, rango de enjambrazón de las subterráneas peninsulares y de Kalotermes flavicollis, y presencia de Cryptotermes brevis.
- ANECPLA, Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (fuente sectorial) — pseudoergados en el esquema de castas, hora del día y estacionalidad cualitativa de las enjambrazones, y magnitud del 80 % de la albura consumida.
- desinsectador.com, C. Pradera (fuente sectorial) — caso documentado de salida de reproductores de Reticulitermes en una vivienda de Barcelona en abril de 2014: patrón de salida, concentración en pocos días, zona de mayor humedad y ejemplares desalados.
- Mora, D. (Anticimex España) y Hernández-Teixidor, D. (IPNA-CSIC), Journal of Economic Entomology 118(3), 2025 — las dos especies nativas de Reticulitermes en la España continental y medición de la colonia de Íllora (Granada).
- Universidad Politécnica de Madrid y Universidad de Valladolid, Forests 11(4):408 — requerimiento de humedad de Kalotermes flavicollis y su asociación con ataque fúngico previo.
Última actualización: 25 de septiembre de 2026.