Un tratamiento por cebos no mata termitas por contacto: las convierte en el vehículo del producto. Se instalan estaciones con una madera de monitoreo, y cuando se confirma que las termitas la están consumiendo, esa madera se sustituye por un cebo con un regulador del crecimiento. La obrera lo ingiere, lo reparte por trofalaxia al resto de la colonia —incluidos los individuos que nunca salen del nido— y la colonia deja de renovar obreras.
Lo segundo es el plazo, y ahí hay un choque frontal entre la norma y la publicidad. La UNE 56418:2016 dimensiona el proceso en años: uno de diagnóstico, cinco de tratamiento y una monitorización posterior no inferior a 24 meses. Hay empresas que anuncian resultados en 72 horas. No son dos formas de decir lo mismo.
Las tres etapas, tal como las describe la norma
La UNE 56418:2016 describe este sistema en su Anexo B.1.1 y lo califica como “la más eficiente cuando se trata un conjunto de edificaciones”. Ojo al matiz: es la única valoración de eficacia que hace una fuente normativa española, y está acotada a ese escenario —cascos urbanos, conjuntos de edificios—, no a cualquier vivienda.
La norma divide la actuación en tres etapas:
- Instalación de las estaciones de control en los lugares que “se consideran más adecuados para que las termitas contacten”.
- Contacto de las termitas con los detectores y comienzo del consumo. Aquí todavía no hay biocida: hay madera de monitoreo y una comprobación.
- Introducción del biocida una vez confirmada la actividad.
Es decir: el producto entra después del diagnóstico, no antes. Un sistema que llega con el cebo ya cargado el primer día se ha saltado la etapa que justifica el método.
Sobre dónde y cuántas estaciones van, la norma no da cifras y aquí tampoco se inventan: ninguna fuente normativa u oficial española fija un número de estaciones por vivienda ni una separación entre ellas. Lo que sí está escrito es la obligación de mantenimiento: “cuantas revisiones, instalaciones de portacebos y reposiciones de cebo que sean necesarias para lograr el objetivo de control de la plaga de termitas”.
El mecanismo: por qué un producto lento es el que sirve
La clave está en que el cebo no mata rápido a propósito. Si matara a la obrera en el punto de consumo, el producto no llegaría al nido.
La propia UNE 56418 define los dos tipos de materia activa de estos sistemas: reguladores del crecimiento de insectos (RCI) e inhibidores metabólicos, estos últimos como los que “interfieren en procesos fisiológicos celulares, alterando la respiración mitocondrial produciendo la interrupción del metabolismo energético”. Y define la trofalaxia como el “intercambio de alimento entre individuos de la colonia”, que “puede ser boca-boca y en termitas también ano-boca”.
Las materias activas que las fuentes oficiales españolas asocian a la termita subterránea son inhibidores de la síntesis de quitina (MITECO). La quitina es lo que la termita necesita para mudar. Bloquearla no produce una mortalidad fulminante: produce una colonia que deja de reemplazar obreras, que son el 95 % de la población y las que comen madera, según AITIM. El colapso llega por ahí, desde dentro.
MITECO lo resume así: “El hexaflumurón elimina las colonias con una cantidad menor de tratamiento que los termiticidas del suelo usados tradicionalmente.” De ahí la otra ventaja del método: la cantidad de materia activa que entra en el inmueble es pequeña y va confinada en estaciones.
Qué materias activas hay realmente, y en qué situación están
Aquí el registro español y los folletos no dicen lo mismo. Todo lo que sigue se cita a través de fuentes españolas: resoluciones del Registro Oficial de Biocidas, fichas de MITECO y la revista técnica del sector.
| Materia activa | Situación | Restricciones documentadas |
|---|---|---|
| Hexaflumurón | Aprobación europea para TP18 prorrogada hasta el 31 de marzo de 2027 por la Decisión de Ejecución (UE) 2024/1285 | Su uso se restringe a usuarios profesionales y a estaciones de cebo, condición expresa de la aprobación (Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1982). Clasificado candidato a la sustitución |
| Diflubenzurón | Ha figurado en el Registro Oficial de Biocidas español para cebos contra Reticulitermes, en presentaciones al 0,5 % y al 0,25 %. Las dos autorizaciones consultadas vencieron el 31 de enero de 2025 | Categoría de usuario: “Personal profesional especializado” en ambas resoluciones |
El hexaflumurón es hoy la referencia. MITECO lo cita como inhibidor de la síntesis de quitina empleado contra la termita invasora Reticulitermes flavipes, con baja toxicidad para mamíferos, baja movilidad en suelo y una semivida de 40 a 64 días en suelo anaerobio, y señala que el tratamiento ha tenido éxito en Tacoronte (Tenerife) desde 2010. Su condición de candidato a la sustitución no es un detalle burocrático: la renovación exige una evaluación comparativa de alternativas, y por eso la fecha de 2027 hay que mirarla.
El diflubenzurón se escribe en pasado por un motivo honesto: MITECO lo sigue citando junto al hexaflumurón, pero las dos resoluciones españolas consultadas vencieron el 31/01/2025 y no se ha podido verificar si se renovaron.
Lo que esas resoluciones sí acreditan es quién puede manejarlas: “personal profesional especializado”. Esa categoría no la decide la tienda ni el fabricante: la define el artículo 2.e) del Real Decreto 830/2010 por remisión a la resolución de inscripción en el registro, y a esos productos se dirige el régimen de capacitación. Lo que un particular puede comprar es otra cosa —protectores de la madera de aplicación superficial— y está detallado en el artículo sobre productos antitermitas.
La cadencia de revisión no la decide la empresa
Este es el argumento más útil que puedes llevar a una negociación, y casi nunca aparece en un presupuesto.
El intervalo entre revisiones lo fija la autorización del producto. En una de las resoluciones españolas de cebo consultadas, la revisión se establece cada 6 a 12 semanas, con sustitución cuando el cebo se ha consumido y según el nivel de infestación. En la otra, cada 30 a 45 días. Dos productos, dos cadencias, y en ambos casos el dato está en el documento oficial del producto.
La norma va en la misma dirección: la UNE 56418 pide que la periodicidad sea “la necesaria para evitar el deterioro o consumo total de los cebos”, sin cambiar las ubicaciones innecesariamente, y la UNE-EN 16636:2015, en su apartado 5.12, obliga al proveedor a “definir y recomendar al cliente una frecuencia adecuada de visitas de supervisión”.
Traducido: si el contrato no dice cada cuánto se revisan las estaciones, falta una pieza escrita en tres sitios distintos.
Los plazos de la norma frente a los plazos del folleto
Aquí está el contraste que más decisiones cambia. Las cifras de la izquierda son de la norma española; las de la derecha, de fuentes comerciales, y van atribuidas porque son lo que son.
| Fuente | Qué plazo da |
|---|---|
| UNE 56418:2016, fase 2 — diagnóstico | 1 año, “puede ser menor en función de la actividad” |
| UNE 56418:2016, fase 3 — tratamiento | 5 años: instalación e interceptación 6 meses, prorrogable hasta 1 año; control 2 años; vigilancia 2-3 años |
| UNE 56418:2016, fase 4 — monitorización | En el caso base, no inferior a 24 meses; en los demás, vigilancia continua mientras exista riesgo |
| Contenido de fabricante publicado en revista del sector | Eliminación de la colonia “de seis semanas a cuatro meses de media”, con vigilancia posterior semestral durante 5 años |
| Página de una empresa de control de plagas | “Resultado garantizado en 72 horas” |
Dos lecturas. La primera: no existe un plazo de colapso en fuente normativa. La UNE 56418 da plazos de fase, no semanas hasta que la colonia cae; las cifras de seis semanas a cuatro meses son material promocional de un fabricante, y las 72 horas son aritméticamente incompatibles con tres subfases que suman cinco años.
La segunda: la garantía comercial no es el calendario de la norma. Las únicas duraciones localizadas son comerciales —una empresa anuncia dos años en sistema de cebo y cinco en barrera—, y ninguna norma española fija una duración de garantía. Lo que la UNE 56418 fija en su Anexo C.2 es responsabilidad: “la empresa encargada del servicio será responsable de la idoneidad y éxito del tratamiento”. Una garantía de dos años cubre menos tiempo del que la norma dedica al proceso.
Un caso español publicado, con sus límites
En el casco histórico de Tudela (Navarra) se ejecutó un programa de cinco años —un año de eliminación más cuatro de mantenimiento— sobre 48 edificios y viales, con sistema de cebo y hexaflumurón, apoyado expresamente en el protocolo de la UNE 56418. Dieciséis de esos edificios necesitaron además reparaciones estructurales. A los cuatro años de la instalación, los tratados “están libres de termitas”.
Dos advertencias para leerlo bien: es un caso publicado en una revista técnica del sector, construido en torno a un sistema comercial concreto y sin autoría identificada, no un estudio independiente. Y el número que más informa no es el de edificios: un tercio necesitó obra estructural además del tratamiento. El cebo actúa sobre la colonia; no devuelve sección a una viga.
Cebo o inyección: qué dice hoy el registro
La comparación en clave de precio y de encaje con tu caso está en el artículo del precio del tratamiento antitermitas. Aquí toca el mecanismo y el estado administrativo.
Son dos lógicas distintas. La barrera química es, según la UNE 56418, una “franja interior continua de biocida” que intoxica a las termitas que la cruzan; la norma precisa que las perforaciones “se realizan (en suelo, muro o ambos) de manera adecuada a las circunstancias particulares y constructivas de cada lugar” y no publica ninguna retícula de taladros, ni profundidades, ni dosis por metro. La barrera protege lo que queda dentro; el cebo pretende que no haya colonia.
Y el dato incómodo: la consulta al Registro Oficial de Biocidas no localiza hoy ninguna materia activa vigente para barrera química, y el único producto que había está cancelado. Era un TP18 con fipronil al 9,55 %, de “personal profesional especializado”, aplicado “mediante inyección a baja presión en el interior de la pared”, al 0,2 % y con un máximo de 5 litros por metro lineal. Su autorización quedó cancelada el 27/10/2023 por la no renovación del fipronil, con comercialización hasta el 28/03/2024 y uso de existencias hasta el 24/09/2024.
Conviene decir con precisión lo que eso significa y lo que no. Lo acreditado es la cancelación de una autorización concreta por la no renovación de una materia activa, no una norma que retire el método: el propio Código Técnico de la Edificación sigue poniendo los dos sobre la mesa y, ante ataques previos por termitas, recomienda valorar “la conveniencia del empleo adicional de tratamientos de barrera […] o de tratamientos mediante sistemas de cebos destinados a erradicar la colonia”. Si una empresa te ofrece inyección, lo razonable no es descartarla de oficio: es pedir materia activa y número de registro y comprobar su estado en el catálogo público del Ministerio de Sanidad, que se consulta por nombre comercial.
Qué exigir por escrito, apartado por apartado
Lo que puedes reclamar no es cortesía del sector: está tipificado en dos normas y un real decreto.
- Propuesta previa por escrito, con identificación y estudio de la especie, estrategia de control, estrategia de prevención, evaluación del riesgo ambiental y presupuesto. UNE-EN 16636, apartado 5.7.
- Informe por cada intervención, con el proveedor identificado, fecha y hora, tipo de servicio, productos utilizados, zona de aplicación, las acciones que te corresponden a ti y los plazos de seguridad. UNE-EN 16636, apartado 5.10.2.
- Partes de trabajo con el trabajo realizado y la fase, y los productos con composición, principios activos y número de registro, cantidades, personal interviniente y tiempo de ejecución. UNE 56418, Anexo C.2.
- Demostración de la eficacia del servicio y frecuencia recomendada de visitas de supervisión. UNE-EN 16636, apartados 5.11 y 5.12.
- Certificación del tratamiento realizado al finalizar. UNE 56418, Anexo C.2.
- Responsable técnico que supervise el tratamiento conforme al Real Decreto 830/2010, cuya función incluye “asumir la responsabilidad de la realización del diagnóstico de situación antes de iniciar cualquier tratamiento químico”.
- Empresa inscrita en el registro que corresponde. La UNE 56418 exige que la vigilancia la hagan empresas “debidamente registradas” en el ROESB, y que los biocidas empleados estén registrados por el Ministerio de Sanidad para el control de termitas.
Si el foco está en cimentación, sótano, patio o un forjado común, lee además el reparto de gasto antes de firmar nada: está en el artículo sobre termitas en un edificio.
Lo que un tratamiento por cebos no hace
- No es inmediato, por diseño. La lentitud es el mecanismo, no un defecto de ejecución.
- No repara la madera dañada. Cuando ha habido ataque de termitas, el Código Técnico pide tratamiento en profundidad NP5 y garantizar que “las cabezas de las vigas queden totalmente tratadas en una longitud axial de 50 cm”. Eso es obra en la estructura, aparte del cebado.
- No funciona sin revisiones. Una estación con el cebo consumido es una caja vacía en el suelo.
- No sustituye al diagnóstico. Antes del cebo va la localización de la actividad, y la lista ordenada de qué mirar está en el artículo sobre cómo detectar termitas.
Y una advertencia de especie: todo esto vale para la termita subterránea. Si la colonia está dentro de la propia madera, el planteamiento cambia por completo, y la separación está en el artículo sobre termitas subterráneas frente a las de madera seca. El resto de situaciones —una compraventa, un rodapié hueco, un mueble— están ordenadas en la guía de termitas y carcoma.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un tratamiento por cebos en eliminar la colonia? No hay plazo de colapso publicado en fuente normativa española. La UNE 56418 da plazos de fase —diagnóstico de un año, tratamiento de cinco, monitorización no inferior a 24 meses—, no un número de semanas. Las cifras de “seis semanas a cuatro meses” proceden de contenido de fabricante.
¿Puedo comprar e instalar yo un sistema de cebo? No. Las dos resoluciones españolas de cebo contra Reticulitermes consultadas reservan el producto a “personal profesional especializado”, y la aprobación europea del hexaflumurón restringe su uso a usuarios profesionales y a estaciones de cebo. Lo que un particular encuentra en tienda son protectores de la madera de aplicación superficial: actúan sobre la pieza, no sobre la colonia.
¿Es verdad que las barreras químicas por inyección ya no se pueden hacer? Lo verificado es más preciso: la consulta al registro oficial no localiza hoy ninguna materia activa vigente para barrera química, y el único producto que había —con fipronil al 9,55 %— tiene la autorización cancelada desde el 27/10/2023, con el uso de existencias terminado el 24/09/2024. Ninguna norma localizada retira el método. Pide materia activa y número de registro, y compruébalo en el catálogo del Ministerio.
¿Qué garantía es razonable pedir? Ninguna norma española fija una duración de garantía, así que cualquier cifra que te den es comercial y hay que leerla junto al calendario. Lo exigible sí está normalizado: propuesta previa, informe de cada intervención con productos y número de registro, demostración de eficacia, frecuencia de supervisión y certificado final.
Fuentes
- UNE 56418:2016, Protocolo de actuación en cascos urbanos afectados por ataques de termitas subterráneas — Anexo B.1.1 y B.1.2: etapas del sistema de cebo, valoración de eficacia en conjuntos de edificaciones, definición de reguladores del crecimiento de insectos, inhibidores metabólicos y trofalaxia, barrera química como franja interior continua; fases y plazos de los apartados 4.1 a 4.4; exigencias de revisión y reposición; Anexo C.2: partes de trabajo, certificación final, responsabilidad sobre la idoneidad y éxito del tratamiento y exigencia de biocidas registrados; remisión al Real Decreto 830/2010 y al ROESB.
- UNE-EN 16636:2015, Servicios de gestión de plagas. Requisitos y competencias — apartado 5.7 (propuesta previa), 5.10.2 (contenido del informe por intervención), 5.11 (demostración de la eficacia) y 5.12 (frecuencia de visitas de supervisión).
- Código Técnico de la Edificación, Documento Básico SE-M Seguridad estructural. Estructuras de madera — tratamiento en profundidad NP5 y cabezas de viga tratadas en 50 cm de longitud axial cuando se han detectado ataques previos por termitas, y recomendación de valorar tratamientos de barrera o sistemas de cebos.
- Ministerio de Sanidad, Registro Oficial de Biocidas, resoluciones de productos TP18 de cebo con diflubenzurón al 0,5 % y al 0,25 % — organismo diana Reticulitermes spp., categoría de usuario “personal profesional especializado”, aplicación en estaciones de cebo en paredes y suelo y enterradas en el exterior, cadencias de revisión de 6-12 semanas y de 30-45 días, y vencimiento de ambas autorizaciones el 31/01/2025.
- Ministerio de Sanidad, Registro Oficial de Biocidas, resolución del producto TP18 de barrera con fipronil al 9,55 % — categoría de usuario, aplicación por inyección a baja presión en el interior de la pared, dilución al 0,2 % y máximo de 5 litros por metro lineal, cancelación el 27/10/2023, comercialización hasta el 28/03/2024 y uso de existencias hasta el 24/09/2024.
- Ministerio de Sanidad, Catálogo de plaguicidas no agrícolas o biocidas — consulta pública por nombre comercial y estado de cada inscripción.
- Real Decreto 830/2010, de 25 de junio, por el que se establece la normativa reguladora de la capacitación para realizar tratamientos con biocidas (BOE núm. 170, de 14/07/2010) — objeto y ámbito, definición de la categoría de personal profesional especializado del artículo 2.e), niveles de capacitación y funciones del responsable técnico del artículo 5.
- MITECO, ficha del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras de Reticulitermes flavipes — hexaflumurón y diflubenzurón como inhibidores de la síntesis de quitina, comparación con los termiticidas del suelo, semivida en suelo anaerobio, baja toxicidad para mamíferos y tratamiento en Tacoronte (Tenerife) desde 2010.
- Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1982 y Decisión de Ejecución (UE) 2024/1285, citados a través de fuente española — aprobación del hexaflumurón para TP18 con restricción a usuarios profesionales y estaciones de cebo, condición de candidato a la sustitución y prórroga de la aprobación hasta el 31 de marzo de 2027.
- AITIM, Asociación de Investigación Técnica de las Industrias de la Madera — las obreras como 95 % de la colonia y responsables del daño.
- Higiene Ambiental, revista técnica del sector del control de plagas — difusión de la situación administrativa del hexaflumurón, y caso publicado del programa de cinco años en el casco histórico de Tudela (Navarra) sobre 48 edificios con hexaflumurón: contenido construido en torno a un sistema comercial concreto y sin autoría identificada.
- Fuentes comerciales del sector, citadas como tales — plazo de eliminación de la colonia de “seis semanas a cuatro meses” y vigilancia semestral durante cinco años declarados por un fabricante; y garantías anunciadas por una empresa de control de plagas de dos años en sistema de cebo y cinco en barrera, junto a la promesa de “resultado garantizado en 72 horas”.
Última actualización: 25 de septiembre de 2026.