El año de la avispa no lo marca el mes: lo marca el termómetro. Las reinas fundadoras de la avispa asiática inician la actividad «cuando las temperaturas mínimas son mayores a 10 ºC o cuando la temperatura media es mayor a 12 ºC», según la revisión de Rojas-Nossa y otros publicada en Ecosistemas por la Universidade de Vigo en 2021. Ese umbral térmico es el arranque de todo el ciclo.
De ahí sale la única regla honesta de este artículo: el mismo hito ocurre en semanas distintas según dónde vivas, y por eso aquí no vas a leer fechas nacionales presentadas como exactas. Lo que sí hay es una secuencia fija —fundación, crecimiento, mudanza de nido, pico y colapso— y tres momentos del año en los que conviene hacer cosas distintas.
El disparador es térmico, no la fecha
Los documentos oficiales dan meses. La Estrategia estatal de MITECO sitúa la salida de las reinas apareadas de la hibernación en febrero-marzo, la emergencia de «una veintena de obreras» en abril-mayo y la construcción del nido secundario «a partir de mayo-junio». Son útiles como orden de magnitud, pero no explican por qué en una zona verás avispas en marzo y en otra no hasta bien entrado mayo.
Eso lo explica el umbral de la Universidade de Vigo. La reina no lleva calendario: responde a la temperatura. Una primavera adelantada adelanta la fundación; una racha fría la retrasa o la interrumpe. Y España tiene diferencias térmicas de semanas entre la fachada atlántica, el interior de meseta y el litoral mediterráneo, así que un «calendario nacional de la avispa» con fechas cerradas es un invento cómodo.
Dos consecuencias prácticas. La primera: no descartes un nido porque «todavía es pronto» o «ya es tarde». La segunda: si en tu zona la mínima ya ronda esos 10 ºC, es el momento de mirar aleros, cornisas, porches y trasteros, que es donde se pone el primer nido.
El año de la avispa asiática, estación por estación
La secuencia está documentada por MITECO en dos documentos, por la Universidade de Vigo y por fichas municipales. Esta tabla la ordena por estaciones, no por meses, precisamente por lo anterior.
| Estación | Qué pasa en la colonia | Qué ves tú | Qué conviene hacer |
|---|---|---|---|
| Final del invierno y primavera | Las reinas fecundadas salen de la hibernación cuando la mínima pasa de 10 ºC o la media de 12 ºC y fundan el nido primario, «esférico, de pequeño tamaño (4-5 cm, y contiene 30-40 celdas)». Emerge «una veintena de obreras». La fase de reina termina el día antes de que emerja la primera obrera | Avispas grandes y solitarias inspeccionando la casa. Un nido del tamaño de una pelota de tenis en un sitio a cubierto: cornisa, porche, garaje, cobertizo, hueco de pared | Revisar los sitios resguardados. Es el momento más barato de resolverlo: ANECPLA considera que eliminar nidos embrionarios y primarios es «la actuación más eficiente: menor riesgo, menor coste económico» |
| Verano | Crecimiento exponencial y mudanza al nido secundario «a partir de mayo-junio». Emergen «nuevas obreras (hasta 1000 o 1500)». El nido secundario «normalmente sobrepasa los 40 cm de diámetro» | Mucho tráfico de avispas. Un nido cerrado en la copa de un árbol, casi siempre tapado por la hoja. Actividad en torno a la comida y la bebida en terrazas | Distancia: cinco metros y ni un movimiento sobre el nido. Gestión de residuos, cubos con cierre hermético y control de los puntos de agua |
| Final del verano y otoño | Fase reproductiva: «salen las hembras (100-300) y los machos», y las fecundadas «se dispersan a partir de finales de agosto hasta octubre». Máximo volumen del nido | El pico de actividad y de encuentros con personas. En Galicia, la mitad de los avisos de nido se concentran en los meses de verano, con agosto como mes de más avisos | Es la época de más picaduras: verano y hasta finales de otoño. Avisar por el cauce que corresponda y no improvisar nada |
| Invierno | «La colonia deja de estar activa» en octubre-noviembre, «la reina muere» y la actividad cesa en noviembre-diciembre. Las futuras reinas hibernan | El nido secundario aparece de golpe: se ve «cuando los árboles ya han perdido la hoja». No es que sea nuevo, es que estaba oculto | Revisar y sellar huecos del edificio, con el hueco sin actividad. Y no dar por vacío un nido solo por el mes |
Un aviso sobre las cifras de esa tabla: son de la velutina y no se pueden trasladar a otras especies. Y las fuentes tampoco coinciden del todo en los meses del pico: el Ayuntamiento de Barcelona sitúa la máxima actividad «de agosto a diciembre», el de Castelldefels pone el máximo volumen del nido en septiembre-octubre y MITECO lo coloca en verano con el cese en noviembre-diciembre. Tres versiones del mismo tramo del año, y ninguna es descartable.
La mudanza: el 70 % de las colonias cambia de casa
Este es el dato que explica la mayoría de las confusiones estacionales. La velutina construye dos nidos al año y, según la Universidade de Vigo, «alrededor del 70 % de las colonias realizan la reubicación del nido».
El primario es la obra de la reina sola: 4-5 cm, 30-40 celdas y la entrada en la parte inferior, en «cavidad en la pared, hueco de árbol, cobertizo», o en «cornisas de tejados, interiores de garajes, porches» en la descripción más concreta del Ayuntamiento de Castelldefels. Es pequeño, está cerca de las personas y pasa desapercibido.
El secundario llega a partir de mayo-junio y cambia de escala: supera habitualmente los 40 cm de diámetro, con una única entrada lateral de unos 15 mm en el tercio superior y sin celdillas a la vista. Suele estar en las partes altas del arbolado, aunque Barcelona precisa que también puede quedar a nivel del suelo.
Sobre la reutilización hay que ser preciso, porque circula mucha invención: lo único verificado es que los nidos primarios abandonados «no se vuelven a utilizar en la siguiente primavera» (Ayuntamiento de Castelldefels). Del nido secundario de la velutina, y de los nidos de avispa común o papelera, no hay fuente española en ningún sentido. Ni que se reutilicen ni que no.
Si el nido que tienes está en una construcción y no en un árbol, lo que toca leer es el artículo sobre el nido de avispas en casa; el procedimiento y a quién se le exige qué, el de cómo eliminar un nido de avispas.
Verano y otoño: el pico de actividad y de agresividad
La secuencia biológica explica el pico sin necesidad de alarmismo: en verano la población está en su máximo y en otoño la colonia busca azúcar y proteína para la fase reproductiva. La Universidade de Vigo lo resume así: «el incremento de la población durante el verano y su preferencia por las áreas urbanas y semiurbanas implican encuentros frecuentes con las personas».
En agresividad hay que dar las dos versiones, porque las dos son de MITECO y se contradicen:
- Estrategia estatal (2014-2015): «la cepa importada en Europa no es particularmente agresiva para el hombre» y «se pueden observar los nidos a 4-5 metros de distancia sin riesgo de ataque».
- Memoria Técnica Justificativa (septiembre de 2022): «reacciona agresivamente si se produce alguna perturbación a menos de 5 metros de su nido», con «un ataque virulento y colectivo», y puede «perseguir a su amenaza hasta 500 m».
No hay forma honesta de elegir una. Pero las dos aterrizan en la misma cifra, que es la que se aplica todo el año y no solo en el pico: cinco metros de distancia al nido, la regla común a la Xunta, a Castelldefels y a Terrassa. Y para dimensionar el miedo, dos ayuntamientos son explícitos: Barcelona escribe que estas avispas «no son más agresivas que las comunes, y sus picaduras tampoco suponen más riesgo para las personas», y Castelldefels la llama «poco agresiva». El género al que la sociedad médica española llama «muy agresivo», y que «suele picar en repetidas ocasiones a la menor provocación», es Vespula: la avispa común de siempre.
Lo que sí está datado es cuándo se pica: «la mayoría de picaduras se producen en verano y hasta finales de otoño». Qué hacer entonces —y por qué no hay aguijón que buscar— está en el artículo sobre la picadura de avispa.
Lo que no existe: un calendario mensual de la avispa común
Aquí toca decir lo que nadie dice. No se ha localizado ningún calendario mensual español publicado para la avispa común (Vespula) ni para la avispa papelera (Polistes): ni mes de salida de la reina fundadora, ni mes de máxima población, ni mes de muerte de la colonia, ni duración del ciclo. Tampoco tamaño de colonia ni medidas del nido.
Lo único verificado para ellas es esa frase de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica sobre las picaduras de verano y otoño. Y el umbral térmico de los 10 ºC está medido en la velutina: extenderlo a las demás sería inventar.
¿Por qué importa? Porque el nido que más gente encuentra en casa es justo de esas especies: el panal descubierto de una sola capa de Polistes y el nido envuelto de Vespula en un hueco de obra. Cuando alguien te dé el «mes exacto» en que ese nido se abandona, está rellenando un hueco que la documentación española tiene vacío. Lo que decide es la actividad, no la fecha del calendario.
El invierno no cierra el caso
Suena razonable esperar al frío. Hay dos motivos para no hacerlo.
El primero es una discrepancia documentada. MITECO sitúa el cese de actividad de la colonia entre noviembre y diciembre. Frente a eso, Xesús Feás, de la Academia de Ciencias Veterinarias de Galicia, describió nidos examinados en enero, en Nigrán (Pontevedra), en los que «las colonias mantienen su actividad», con un número apreciable de futuras reinas fundadoras dentro, y concluyó que cualquier nido detectado «tiene que ser retirado de inmediato; independientemente de la época del año».
El segundo es de sentido común constructivo: un nido inactivo en un alero o en un cajón de persiana sigue siendo un hueco abierto y un resto que conviene limpiar. El invierno es la buena época para eso, precisamente porque no hay actividad: revisar, retirar restos y sellar juntas y pasos. Lo que no se hace nunca es sellar con actividad dentro, porque cerrar la entrada «puede causar dispersión hacia el interior».
La prevención que sí depende del mes
Cuatro tramos, y el criterio es el estado del hueco, no la fecha del calendario.
- Invierno, con el hueco sin actividad. Es cuando se trabaja: revisión de cajones, aleros, trasteros y falsos techos, retirada de restos, sellado de grietas y juntas y malla fina en los pasos que no se pueden cerrar del todo.
- Cuando la mínima empieza a pasar de 10 ºC. Vigilancia de los sitios a cubierto donde se pone el nido primario. Un nido del tamaño de una pelota de tenis avisado a tiempo es el escenario más barato que existe, también en dinero: la horquilla y los recargos están en el artículo sobre cuánto cuesta retirar un nido.
- Verano. Nada de manipular y todo de reducir atractivo: residuos gestionados, cubos con cierre hermético y control de los puntos de agua, que es lo que recomienda la revista técnica del sector frente a las avispas comunes.
- Otoño. Es cuando aparecen los nidos grandes a la vista y cuando más cola acumulan los servicios públicos. Aviso cuanto antes, por el canal oficial de aviso que corresponda a tu comunidad autónoma, que no es el mismo en toda España.
Y una tentación estacional que conviene desactivar: la de colgar un bote en primavera para «adelantarse» a las reinas. La propia Estrategia estatal escribe que «el trampeo en primavera parece contraproducente», y las cifras publicadas de captura de fauna no objetivo son demoledoras. Varias comunidades sí hacen trampeo, pero acotado, autorizado y en colmenares: Asturias lo limita «exclusivamente de febrero a junio», Gipuzkoa captura reinas en marzo-abril y Castilla y León trabaja en dos periodos junto a colmenares. Nada de eso se parece a una trampa doméstica, y el desarrollo completo está en el artículo sobre trampas caseras.
Preguntas frecuentes
¿En qué mes aparecen las avispas en España?
No hay un mes nacional. En la avispa asiática, la reina funda cuando la temperatura mínima supera los 10 ºC o la media los 12 ºC, según la Universidade de Vigo, y eso ocurre en semanas distintas según la zona. Los documentos de MITECO dan febrero-marzo como salida de la hibernación y abril-mayo como emergencia de las primeras obreras, pero son referencias de orden de magnitud, no fechas exactas. Para la avispa común y la papelera no existe calendario mensual español publicado.
¿Cuándo son más agresivas?
En verano y otoño, cuando la colonia está en su máximo. Sobre la velutina en concreto, MITECO se contradice: la Estrategia estatal dice que «no es particularmente agresiva» y que los nidos se pueden observar a 4-5 metros «sin riesgo de ataque», mientras la Memoria Técnica de 2022 dice que «reacciona agresivamente» ante perturbaciones a menos de 5 metros y puede perseguir «hasta 500 m». Las dos son oficiales y las dos llevan a la misma conducta: cinco metros y no tocar.
¿Por qué aparece un nido enorme de repente en otoño?
Porque no aparece: se hace visible. El nido secundario se empieza a construir a partir de mayo-junio y «no resulta fácil su detección hasta la caída de las hojas en otoño». A eso se suma que alrededor del 70 % de las colonias se muda del nido primario al secundario, así que el nido que ves en octubre no es el que estaba en marzo.
¿Se mueren todas con el frío?
La colonia sí colapsa: MITECO sitúa el cese de actividad en noviembre-diciembre y la muerte de la reina fundadora a finales del otoño. Pero hay una excepción documentada que conviene conocer: Xesús Feás describió nidos examinados en enero en Nigrán con colonias todavía activas y futuras reinas dentro, y recomienda retirar cualquier nido detectado «independientemente de la época del año». No des un nido por muerto por el mes que sea; míralo desde cinco metros y comprueba si hay tránsito.
¿Se puede reutilizar el nido al año siguiente?
Solo hay un dato verificado, y es el del nido primario de la velutina: los abandonados «no se vuelven a utilizar en la siguiente primavera», según el Ayuntamiento de Castelldefels, coherente con que la colonia viva un solo año. Del nido secundario y de los nidos de avispa común o papelera no existe fuente española en ningún sentido.
En primavera veo insectos con alas por toda la casa. ¿Son avispas fundadoras?
Casi nunca. Las reinas fundadoras van solas y a lo suyo. Un episodio de decenas de insectos alados dentro de casa apunta a otras cosas, como las hormigas voladoras de los vuelos nupciales de primavera y verano. Si dudas de la especie, la comparación entre la velutina, el avispón europeo y la avispa común está en su artículo de identificación.
Fuentes
- Rojas-Nossa, S. V., Gil, N., Mato, S. y Garrido, J., Universidade de Vigo, «Vespa velutina: características e impactos de una exitosa especie exótica invasora», Ecosistemas 30(2), 2021 (revista científica española revisada por pares) — inicio de la actividad de las fundadoras «cuando las temperaturas mínimas son mayores a 10 ºC o cuando la temperatura media es mayor a 12 ºC», cuatro fases del ciclo anual, final de la fase de colonia de la reina, reubicación del nido en alrededor del 70 % de las colonias, ubicación del nido secundario a más de 10 m en áreas urbanas, encuentros frecuentes con personas por el incremento de población en verano y colapso de la colonia por el final de la fase reproductiva y las condiciones invernales.
- MITECO, Estrategia de gestión, control y posible erradicación del avispón asiático o avispa negra (Vespa velutina ssp. nigrithorax) en España, aprobada por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad el 14/11/2014 y por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente el 16/04/2015 — calendario de febrero-marzo (emergencia de las reinas), abril-mayo (una veintena de obreras), mayo-junio (nido secundario), verano (hasta 1000-1500 obreras), final del verano (100-300 hembras y machos), dispersión de finales de agosto a octubre, colonia inactiva en octubre-noviembre con muerte de la reina y cese en noviembre-diciembre; tamaño y entrada del nido secundario; visibilidad del nido tras la caída de la hoja; «no es particularmente agresiva» y observación a 4-5 metros; y «el trampeo en primavera parece contraproducente».
- MITECO, Memoria Técnica Justificativa del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, ficha Vespa spp. (especies no europeas), actualización de septiembre de 2022 — emergencia de las reinas entre febrero y marzo, crecimiento del nido en los meses de verano, salida de las jóvenes reinas en septiembre, muerte de la fundadora a finales del otoño o principios del invierno y cese de actividad en noviembre-diciembre; tamaño del nido primario (4-5 cm y 30-40 celdas) y emplazamiento en cavidad de pared, hueco de árbol o cobertizo; y reacción agresiva ante perturbaciones a menos de 5 metros, ataque virulento y colectivo y persecución hasta 500 m.
- Ajuntament de Castelldefels, «Avispa asiática (Vespa velutina)» — calendario divulgativo (febrero-marzo, abril-mayo, junio-julio, septiembre-octubre y noviembre-enero), emplazamientos del nido primario en cornisas de tejados, interiores de garajes y porches, máximo volumen del nido en septiembre-octubre, distancia de cinco metros, especie «poco agresiva» y no reutilización de los nidos primarios abandonados.
- Ajuntament de Barcelona, Bienestar Animal, «Avispas asiáticas» — máxima actividad «de agosto a diciembre», aproximadamente dos meses desde la primera puesta hasta la primera obrera, nidos secundarios que también pueden situarse a nivel del suelo y «no son más agresivas que las comunes, y sus picaduras tampoco suponen más riesgo para las personas».
- Ajuntament de Terrassa, «La vespa asiàtica» — regla de no acercarse a menos de 5 metros del nido.
- ANECPLA, Guía para la elaboración de Protocolo de actuación para intervenciones frente a Vespa velutina, Madrid, 2025, difundida también por Higiene Ambiental (revista técnica del sector) — eliminación de nidos embrionarios y primarios como «la actuación más eficiente: menor riesgo, menor coste económico», dificultad de detección del nido secundario hasta la caída de la hoja en otoño y obligación de retirar las trampas fuera de la época de reinas.
- Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), ficha «El grupo de los véspidos» — «la mayoría de picaduras se producen en verano y hasta finales de otoño» y carácter «muy agresivo» del género Vespula, que «suele picar en repetidas ocasiones a la menor provocación».
- Campo Galego (medio sectorial), 06/08/2019 — declaraciones de Xesús Feás Sánchez, Academia de Ciencias Veterinarias de Galicia, sobre nidos examinados en enero en Nigrán (Pontevedra) con colonias que mantienen su actividad y futuras reinas fundadoras dentro, y recomendación de retirar cualquier nido detectado «independientemente de la época del año».
- Xunta de Galicia, nota de prensa de 18/01/2023 y portal de atención a la ciudadanía (012) — concentración de la mitad de los avisos de nido en los meses de verano, con agosto como mes de más avisos, y distancia mínima de cinco metros respecto del nido.
- Gobierno del Principado de Asturias, control de la avispa asiática — trampeo preventivo de reinas «exclusivamente de febrero a junio».
- Diputación Foral de Gipuzkoa, protocolo Vespa velutina — captura de reinas en marzo-abril y de obreras de julio a octubre, con autorización previa del Servicio de Flora y Fauna Salvaje.
- Junta de Castilla y León, página oficial de avispa asiática — red de más de 150 trampas junto a colmenares en dos periodos, primavera y otoño, con revisión quincenal.
- Ayuntamiento de Zaragoza, Servicio contra Incendios, de Salvamento y Protección Civil, Tema 28 – Protocolo actuación himenópteros — cierre de la entrada del nido que «puede causar dispersión hacia el interior» e intervención al ocaso o al amanecer para garantizar que todos los individuos estén presentes.
- Higiene Ambiental (revista técnica del sector), «Control de avispas», 30/06/2026 — sellado de grietas, gestión de residuos con cubos herméticos y control de los puntos de agua como medidas de prevención frente a las avispas comunes, y emplazamientos de nido en cavidades de edificios.
Última actualización: 26 de septiembre de 2026.