Ratas y ratones en casa: cómo identificarlos, echarlos y que no vuelvan

Con los roedores pasa algo que no pasa con las cucarachas ni con las chinches: casi nunca los ves. Oyes algo, encuentras unas bolitas negras detrás de un mueble, aparece una bolsa de arroz mordida. Y a partir de ahí empieza un problema que es mucho más de detective que de insecticida.

Ratón doméstico (Mus musculus) de perfil, con la cola de longitud similar a la del cuerpo.
Foto: George Shuklin, CC BY-SA 1.0, vía Wikimedia Commons

Esta guía es la cabecera de todo lo que hemos publicado sobre ratas y ratones. Va en el orden en que hay que hacer las cosas, que no es el que la mayoría sigue.

Tabla para distinguir ratón doméstico, rata parda y rata negra por el tamaño de cabeza y cuerpo y la longitud de la cola: en el ratón la cola es igual que el cuerpo, en la rata parda menor que el cuerpo y en la rata negra mayor que el cuerpo.
La regla de la cola: cómo distinguir las tres especies de un vistazo.

Primero: identificar. Y no es un trámite

La pregunta «¿tengo ratas o ratones?» parece de curiosidad y es justo lo contrario: decide dónde buscas, qué pones y cuánto vas a tardar.

En España conviven tres especies domésticas, y la forma rápida de distinguirlas está en la cola. Lo recoge el Atlas de los Mamíferos Terrestres de España:

Especie Cabeza-cuerpo Cola Regla rápida
Ratón doméstico 73–101 mm 68–98 mm Cola igual que el cuerpo
Rata parda o de alcantarilla 172–262 mm 149–222 mm Cola menor que el cuerpo
Rata negra o de tejado 158–232 mm 181–247 mm Cola mayor que el cuerpo

Esa diferencia anatómica se traduce en una diferencia de conducta que lo cambia todo: la rata parda vive abajo —alcantarillas, sótanos, huecos bajo el suelo, plantas bajas— y la rata negra vive arriba —falsos techos, altillos, tejados, vegetación densa—. Si oyes algo sobre tu cabeza, no estás buscando en el mismo sitio que si lo oyes bajo el fregadero.

Pero casi nadie ve al animal. Lo que se ve son los rastros, y ahí es donde entra la guía para distinguir los excrementos: 3 a 6 milímetros con las puntas afiladas son de ratón; unos 19 milímetros con los extremos romos son de rata parda; 19 milímetros con las puntas afiladas apuntan a rata negra.

Si todavía estás en la fase de «creo que hay algo pero no estoy seguro», el punto de partida son las ocho señales, ordenadas de más a menos fiable, con una inspección que puedes hacer hoy mismo. Y si lo que te ha traído aquí son los ruidos en el techo por la noche, hay un artículo entero dedicado a descartar candidatos, porque no todo lo que corre por un falso techo es un roedor.

Un dato que ahorra media casa de búsqueda

El ratón doméstico rara vez se aleja más de 3 a 9 metros de su nido, según la extensión agraria de la Universidad de California. Traducido: si encuentras excrementos en un punto, el nido está prácticamente seguro a menos de diez metros de ahí.

Eso convierte una búsqueda imposible por toda la vivienda en un rastreo de una habitación y media. Y explica por qué el trampeo repartido «por si acaso» por toda la casa funciona tan mal: hay que concentrarlo donde están las señales.

La rata parda juega en otra escala —de 30 a 150 metros desde la madriguera— y además necesita beber a diario, lo que suele situar el foco cerca de un punto de agua.

Segundo: cerrar. Antes de matar nada

Este es el orden que casi todo el mundo invierte, y el motivo de que tanta gente lleve meses «poniendo trampas».

Si no cierras la entrada, lo único que consigues matando roedores es abrir plazas libres que otros ocupan. La exclusión física no es el complemento del tratamiento: es el tratamiento. Lo demás es reducir la población mientras tanto.

Hay dos artículos que van juntos. El primero explica por dónde entran, con los doce accesos habituales y el porqué (comida, agua, refugio y calor). El segundo es el técnico del silo, sobre cómo tapar los agujeros de verdad, con los materiales que sí aguantan.

Las cifras que hay que tener en la cabeza:

  • Un ratón pasa por unos 6 milímetros, el ancho de un lápiz, según el CDC estadounidense. Una rata, por unos 13. Otras guías manejan cifras algo mayores, así que conviene ser conservador y no dejar nada por encima de medio centímetro.
  • Roen plástico, espuma de poliuretano, madera, silicona, goma, chapa de aluminio, plomo e incluso bloque de hormigón.
  • Lo que aguanta: malla metálica de 6,4 mm para ratones y 12,7 mm para ratas, chapa galvanizada, mortero y hormigón. La lana de acero sirve de relleno, pero la común acaba oxidándose.

El error número uno, con diferencia, es tapar un hueco con espuma expansiva y darlo por hecho. La roen en una noche.

Tercero: reducir la población

Aquí es donde aparece la pregunta del veneno, y conviene responderla con un dato que no es opinión nuestra.

En marzo de 2024, la Comisión Europea publicó la segunda evaluación comparativa de los rodenticidas anticoagulantes. Su conclusión para el público en general es que ninguna alternativa química cubre todos los usos, pero que las trampas mecánicas que cumplen los criterios NoCheRo se consideran suficientemente eficaces para ratones en interiores y con un riesgo significativamente menor.

Es decir: para un ratón dentro de casa, y sobre todo si hay niños o animales, el trampeo bien hecho no es el plan B. Está en la guía de cómo eliminar ratones sin usar veneno, junto con el problema que nadie se plantea hasta que lo sufre: el animal envenenado que muere dentro de un tabique y deja semanas de olor y de moscas en un sitio al que no se puede llegar.

Y como el trampeo se hace mal casi siempre, hay un artículo entero sobre qué trampa elegir según dónde estén, cómo se colocan —perpendiculares al rodapié, por parejas, muchas más de las que la gente pone— y por qué conviene dejarlas desarmadas los primeros días. Esa última parte tiene nombre: neofobia. La rata desconfía de los objetos nuevos mucho más que el ratón, y esa diferencia de carácter decide la estrategia.

Si el problema está fuera y todavía no ha entrado, estás en el mejor escenario posible: la guía de ratas en el patio o el jardín explica cómo reconocer una madriguera activa y en qué orden hay que actuar.

Lo que sí y lo que no te pueden contagiar

Este es el apartado donde más se miente en español, casi siempre por traducir material estadounidense sin comprobar si aplica aquí.

Enfermedad ¿Casos en España? Reservorio real aquí
Leptospirosis Sí. 50 casos confirmados en 2022 Roedores: son el principal reservorio
Salmonelosis Sí, pero de origen mayoritariamente alimentario Múltiple; la parte atribuible a roedores no está cuantificada
Tularemia Sí, pocos casos Liebres, conejos y topillo campesino, no la rata urbana
Hantavirus No hay ningún caso autóctono diagnosticado —

La enfermedad que de verdad liga roedores y salud en España es la leptospirosis: 50 casos confirmados en 2022, todos autóctonos, con una tasa de 0,11 por 100.000 habitantes, la más alta del periodo 2019-2022. El informe del Centro Nacional de Epidemiología lo dice sin rodeos: «Los roedores son el principal reservorio para la infección en humanos». La bacteria se excreta por la orina y contamina agua y alimentos.

El hantavirus, en cambio, es el ejemplo perfecto de dato importado: la Comunidad de Madrid confirma que «no se ha diagnosticado ningún caso humano de hantavirus autóctono en España». Aun así, la precaución que siempre se cita a su cuenta sigue siendo buena por otros motivos: nunca barras ni aspires excrementos en seco. Humedece con desinfectante, guantes y mascarilla.

El desglose completo, con la tularemia y la coriomeningitis linfocitaria explicadas con el mismo criterio, está en el artículo sobre las enfermedades que transmiten los roedores.

Cuando el problema no es tuyo

Muy a menudo, con ratas, no lo es. Y entonces el dinero y el esfuerzo se van por el desagüe, literalmente.

La red se divide en tres tramos y cada uno tiene su responsable: el interior de tu vivienda es tuyo; la bajante y la red horizontal del edificio hasta la arqueta de acometida son elemento común de la comunidad; y de la acometida hacia fuera empieza la red pública. Quién paga cada tramo, con qué base legal y cómo se reclama está en la guía sobre el alcantarillado del edificio.

Un apunte que ahorra disgustos: el uso de rodenticidas en alcantarillas y espacios abiertos está reservado a profesionales especializados. Un particular no puede tratar ahí ni aunque quiera.

Cuándo llamar a una empresa

Con roedores, el umbral es más bajo que con insectos. Merece la pena llamar cuando hay ratas y no ratones, cuando el foco está en zonas comunes o en la red de saneamiento, cuando hay actividad en un falso techo o en una cámara inaccesible, cuando es un local con obligaciones documentales, o cuando llevas semanas y el consumo de cebo no baja.

Qué hacen exactamente, por qué una sola visita casi nunca cierra un caso y qué documentación tienen que entregarte está en la guía sobre en qué consiste una desratización y cuántas visitas hacen falta. Ahí también está uno de los datos más interesantes del silo: un estudio del INIA-CSIC publicado en 2022 encontró que la mutación que confiere resistencia a los anticoagulantes alcanza el 21 % en la rata parda del alcantarillado de Madrid. A veces un tratamiento no falla por mala praxis, sino por genética.

Antes de contratar, comprueba que la empresa está inscrita en el ROESB. Es gratis y lleva dos minutos. Y si quieres saber qué cuesta, lo tienes desarrollado en el artículo de precios de una desratización profesional.

Preguntas frecuentes

¿Un solo ratón es una plaga? No necesariamente, pero rara vez viene solo y nunca se queda solo mucho tiempo: el ratón doméstico alcanza la madurez sexual entre las cinco y las siete semanas de vida. Lo que importa no es cuántos has visto, sino cuántas señales hay.

¿Los ultrasonidos funcionan? No hay evidencia que los respalde como solución. Los roedores se habitúan. El dinero está mucho mejor invertido en sellar.

¿Por qué siguen apareciendo si pongo veneno? Por tres motivos habituales: la entrada sigue abierta y entran nuevos, el foco es externo o comunitario, o hay resistencia al anticoagulante. Los tres se resuelven de formas distintas.

¿Un gato soluciona el problema? Puede reducir la presión, sobre todo con ratones, pero no resuelve una colonia establecida ni sustituye al sellado. Y con ratas pardas adultas, la mayoría de gatos ni lo intenta.

¿Cuánto tarda en resolverse? Depende de la especie y de si el foco es interno o externo. Con ratones y sellado bien hecho, semanas. Con ratas y foco en el saneamiento, el control es sostenido y no tiene fecha de alta.

¿Es peligroso el polvo de un trastero con excrementos viejos? La precaución vale igual: no barrer ni aspirar en seco, humedecer antes con desinfectante, guantes y mascarilla, y ventilar.

Todos los artículos sobre ratas y ratones

Identificar qué tienes

Cerrarles la entrada

Eliminarlos

Salud y responsabilidades

Fuentes


Esta página tiene finalidad informativa. No sustituye el criterio de un profesional del control de plagas, ni el consejo sanitario o jurídico ante un caso concreto.