Por qué entran ratas en casa y por dónde: los 12 accesos habituales

Una rata no entra en tu casa por casualidad ni porque esté sucia: entra porque dentro hay agua, comida, refugio o calor, y porque ha encontrado un hueco por donde pasar. Y el hueco no tiene que ser grande. Según la extensión agraria de la Universidad de Nebraska-Lincoln, a una rata le basta un poco más de 13 mm; para un ratón, el CDC estadounidense da unos 6 mm, el grosor de un lápiz. A partir de ahí, saber dónde mirar depende de qué especie tienes: la rata parda sube desde el subsuelo y la rata negra baja desde el tejado.

Este artículo va primero al porqué, porque es lo que explica el patrón, y después a los doce accesos concretos por los que entran en una vivienda española.

Los cuatro motivos por los que una rata entra en un edificio

El agua manda más que la comida

Aquí está el dato que ordena todo lo demás: la rata parda necesita beber a diario, según la Universidad de Arizona. No es un animal que aguante racionando líquido como un insecto. Necesita un punto de bebida fiable y cercano, y eso condiciona dónde se instala mucho más que la despensa.

La consecuencia práctica es directa: los puntos de agua son los que primero tienes que revisar, aunque tengas la cocina impecable.

  • Fugas y condensación bajo el fregadero, en el lavadero y detrás del inodoro.
  • Sumideros de garaje, trastero y patio con fondo permanentemente húmedo.
  • Arquetas y registros con agua embalsada.
  • Bebederos de mascotas al aire libre y platos bajo las macetas.
  • Goteos de aire acondicionado, calderas y grupos de presión.
  • Cuartos de contadores húmedos y mal ventilados.

Una fuga pequeña y constante fija a la población en el edificio. Cerrarla es una medida de control, no de mantenimiento.

La comida, que casi nunca es la de tu despensa

En un bloque de viviendas, el alimento rara vez sale de un armario bien cerrado. Sale del cuarto de basuras, del contenedor de la acera, de los restos que caen a un patio de luces, de los sacos de pienso abiertos en un trastero, del compostador del jardín y de la fruta caída de un frutal. Los roedores son oportunistas: no necesitan un festín, necesitan una fuente repetida.

El refugio: dónde crían

Un hueco oscuro, seco, estable y cerca de una fuente de agua vale como nido. Y una vez que crían dentro, el problema cambia de escala, porque las cifras de reproducción son las que son. Según las fichas del Atlas de los Mamíferos Terrestres de España del MITECO, la rata parda tiene una gestación de 21 a 25 días, de 11 a 14 crías por camada —con un máximo registrado de 22— y puede llegar a seis o siete partos en un mismo año, con madurez sexual a las 8-12 semanas. La rata negra gesta 21 días, con entre 1 y 12 embriones —7 el valor más frecuente—, madurez de las hembras a las 6-7 semanas y, aunque lo habitual son dos partos por temporada, en ambiente urbano puede llegar a criar hasta cinco veces al año.

Traducido: entre detectar la primera señal y actuar, el margen se mide en semanas, no en meses.

El calor, y por eso octubre

El repunte de entradas en viviendas es estacional y tiene una explicación simple: cuando bajan las temperaturas, el interior de los edificios ofrece un microclima estable. Las cámaras de aire, los falsos techos, los huecos de instalaciones y las salas de calderas son, en noviembre, el mejor sitio del barrio. Por eso la temporada fuerte de avisos por roedores en vivienda va de octubre a enero.

De dónde viene la rata que entra en tu casa

Un dato incómodo: casi nunca nace dentro. Viene de fuera, y no de muy lejos. Todas las cifras de radio de movimiento disponibles son estadounidenses, así que conviene citarlas como tales: la rata parda se mueve entre 30 y 150 metros desde su madriguera, según la extensión de la Universidad de California y el ICWDM. El ratón doméstico se mueve mucho menos: entre 3 y 9 metros del nido, raramente más de 15 —las fuentes discrepan, de ahí la horquilla—, y sale del nido hasta 40 veces al día.

Eso significa que, si tienes ratas, el foco está a menos de 150 metros: el alcantarillado del edificio, un solar sin desbrozar, una obra parada, un cuarto de contenedores, un local de restauración, un parque o el jardín del vecino. Con el ratón pasa lo contrario: si hay ratones dentro, el nido está prácticamente en la misma estancia.

Rata parda o rata negra: cambia por completo dónde buscar

Esta es la parte que más tiempo te ahorra. No se inspecciona igual una vivienda con rata parda que una con rata negra, porque no usan el mismo plano del edificio.

Rata parda (Rattus norvegicus) Rata negra (Rattus rattus)
Regla de la cola (MITECO) Cola menor que el cuerpo Cola mayor que el cuerpo
Hocico y orejas (MITECO) Hocico redondeado; orejas que estiradas nunca alcanzan el ojo Hocico puntiagudo; orejas largas que estiradas sí alcanzan el ojo
Dónde vive (MITECO) «Basureros, cloacas, alcantarillas, sótanos y en general cualquier hueco bajo el suelo» Hace nidos aéreos, a cierta altura, esféricos y de unos 30 cm de diámetro
Por dónde entra Desde abajo: red de saneamiento, arquetas, sótano, garaje, planta baja Desde arriba: cubierta, cámara, falso techo, ramas, bajantes, fachada
Dónde inspeccionar primero Sumideros, arquetas, cuarto de contadores, garaje, trastero Falso techo, altillos, cámara bajo cubierta, huecos de persiana

Las fuentes estadounidenses confirman lo de la rata negra: áticos, huecos de pared y falsos techos. Si lo que oyes son ruidos en el techo por la noche, empieza por arriba. Si las señales están en el garaje, en el trastero o en el bajo, empieza por el subsuelo. Y si tienes dudas de qué especie es, los excrementos de rata dan la pista antes que el propio animal: los de la parda miden unos 19 mm de largo por 6 mm de ancho y tienen los extremos romos; los de la negra miden también unos 19 mm pero son más alargados y con los extremos afilados, según fuentes estadounidenses. El ratón deja piezas de 3 a 6 mm con las puntas afiladas.

El hueco mínimo: cuánto necesita realmente

Especie Hueco mínimo Fuente
Ratón doméstico ≈6 mm (el grosor de un lápiz) CDC
Rata ≈13 mm («poco más de media pulgada») UNL Extension

Conviene decir algo que casi ninguna web dice: las fuentes no coinciden del todo. Una guía municipal británica maneja 10 mm para el ratón y el diámetro de una moneda de diez peniques —unos 24,5 mm— para la rata. Nosotros damos 6 y 13 mm como cifras principales porque son las de mejor origen, pero si tu criterio es sellar, usa siempre la cifra más pequeña: equivocarte por exceso no cuesta nada.

Y hay tres capacidades más que explican accesos que parecen imposibles, todas de la Universidad de Arizona y de la extensión de la Universidad de California:

  • Trepa por tuberías de hasta 10 cm de diámetro, por dentro y por fuera.
  • Salta unos 90 cm en vertical. Un murete o un alféizar no son una barrera.
  • El ratón salta hasta 30 cm desde el suelo a una superficie plana.

Por último, el hueco de hoy no es el de mañana: roen para ampliarlo. Una guía municipal británica cifra la fuerza de mordida en la punta de los incisivos en 5.000 a 12.500 psi, y las universidades estadounidenses documentan que atraviesan plástico, espuma, madera, silicona, goma, vinilo, chapa de aluminio, plomo y hasta bloque de hormigón. Una grieta de 5 mm en un enfoscado blando es una entrada en potencia.

Los doce accesos habituales de una vivienda

1. Sifones secos y desagües

El sifón es un tapón de agua que aísla tu vivienda de la red de saneamiento. Si un desagüe no se usa durante semanas, esa agua se evapora y el conducto queda abierto. El sumidero del baño de invitados, el del lavadero y el del garaje son los sospechosos habituales. A esto se suma el desagüe sin rejilla y la conexión de lavadora o lavavajillas mal ajustada.

2. Arquetas y registros

La tapa desencajada, agrietada o sin junta de una arqueta del patio o del jardín es una puerta directa desde la red enterrada. Revísalas con la tapa levantada: si hay sendero de paso, tierra removida o manchas oscuras en el borde, están usándola.

3. Imbornales y sumideros de la calle

El imbornal de la acera o del vado del garaje comunica con el colector. Es el punto por el que la rata parda pasa del alcantarillado al edificio, y suele ser elemento de la vía pública, no tuyo.

4. Bajantes y montantes

Las bajantes verticales son la autopista interna del edificio. Un registro sin tapa, una junta rota en un falso techo o un tramo abierto en una obra dejan acceso a todas las plantas. También sirven de vía de subida por el exterior de la fachada.

5. Pasos de tuberías y cables sin sellar

El acceso número uno dentro de la vivienda. Cada tubería de agua, cada bajante, cada cable de telecomunicaciones y cada tubo de condensados del aire acondicionado atraviesan un muro por un agujero hecho a taladro, casi siempre más ancho que el tubo y casi nunca sellado. Mira bajo el fregadero, detrás de la lavadora, tras el inodoro y en el hueco del termo.

6. Huecos bajo puertas

Un hueco de 13 mm bajo la puerta del garaje, del trastero o del portal es una entrada abierta. La puerta metálica de garaje, con su holgura inferior y sus guías laterales, es el clásico.

7. Rejillas de ventilación

Rejillas de plástico rotas, rejillas de ventilación cruzada de cocinas antiguas, respiraderos de cámara sanitaria y salidas de secadora. El plástico lo roen; la rejilla tiene que ser metálica y con luz de malla suficiente.

8. Gateras

Una gatera es un acceso diseñado para un animal de tamaño intermedio. Si da al patio, al jardín o al portal, cualquier roedor la usa con la misma facilidad que el gato.

9. Falsos techos comunicados entre viviendas

En muchos edificios, la cámara del falso techo no se interrumpe en la medianera. Es el territorio típico de la rata negra y la razón por la que un problema de tu vecino acaba siendo tuyo sin que exista ningún agujero en tu casa.

10. Patios de luces

Húmedos, con restos de comida caídos de las ventanas, con bajantes, cables y salientes. Reúnen agua, alimento y vía de ascenso. Suelen ser elemento común.

11. Garajes y trasteros

Puertas con holgura, sumideros, cartones apilados, sacos de pienso, muebles viejos y silencio la mayor parte del día. Es el sitio donde una población se instala meses antes de que nadie la vea en las viviendas.

12. Huecos de fachada y juntas de dilatación

Grietas en el enfoscado, cajas de persiana, encuentros de carpintería, respiraderos de cámara de aire y juntas de dilatación abiertas. Para la rata negra son el punto de entrada a la cámara y, desde ahí, a todo el edificio.

Tabla de los doce accesos, con riesgo y medida correctora

# Acceso Riesgo Medida correctora
1 Sifones secos y desagües Alto Llenar todos los sifones, rejilla metálica y tapón con peso en sumideros
2 Arquetas y registros Alto Tapa entera y bien asentada, junta perimetral, marco recibido con mortero
3 Imbornales de la calle Alto Competencia municipal: avisar por escrito al ayuntamiento
4 Bajantes y montantes Alto Cerrar registros, sellar pasos en falso techo, valvulería antirretorno por un instalador
5 Pasos de tuberías y cables Muy alto Relleno de lana de acero comprimida y sellado exterior sobre él
6 Huecos bajo puertas Alto Burlete metálico o perfil de aluminio, holgura por debajo de 6 mm
7 Rejillas de ventilación Medio-alto Sustituir el plástico por rejilla metálica o malla de acero por detrás
8 Gateras Medio Gatera con lector de chip, o suprimirla si da a zona común
9 Falsos techos comunicados Alto Compartimentar la medianera: es actuación de comunidad
10 Patios de luces Medio-alto Retirar restos, revisar bajantes y sumidero, tratar como elemento común
11 Garajes y trasteros Alto Orden, pienso en recipiente rígido, sellado de pasos y burlete en puerta
12 Fachada y juntas de dilatación Medio Reparar enfoscado, malla metálica en respiraderos, sellar cajas de persiana

Cómo identificar cuál de los doce es el tuyo

No hace falta ver al animal. Busca en cada punto de la lista:

  • Manchas de grasa oscuras en bordes de huecos, rodapiés y tuberías: el pelaje deja un rastro graso en los recorridos fijos.
  • Roeduras de bordes limpios en plástico, madera y aislamiento. La marca de dientes de una rata mide unos 4 mm de ancho, según fuentes estadounidenses.
  • Excrementos concentrados en un punto, que además te dicen la especie.
  • Huellas: espolvorea talco o harina en una franja de 30 cm delante del hueco sospechoso y míralo a las 24 horas.
  • Papel testigo: tapa el hueco con papel fino y comprueba si aparece perforado al día siguiente.

Repasar estas señales de que hay ratones o ratas en cada uno de los doce puntos, con linterna y en dos tardes, vale más que cualquier producto.

Por dónde empezar

El orden importa, y es siempre el mismo:

  1. Corta el agua y la comida. Fugas reparadas, basura cerrada, pienso en recipiente rígido, sumideros limpios.
  2. Despeja el exterior inmediato. Si el problema todavía está fuera, tienes ventaja: hay medidas específicas para las ratas en el patio antes de que lleguen a la vivienda.
  3. Comprueba que no queda ningún animal dentro antes de cerrar nada. Sellar con roedores dentro empeora el problema.
  4. Sella. Cada hueco pide un material distinto, y la mayoría de los sellados caseros fallan por elegir mal: aquí es donde toca tapar los agujeros con los materiales que sí aguantan.
  5. Si el foco es del edificio, la actuación es colectiva. El alcantarillado del edificio y los elementos comunes tienen su propio reparto de responsabilidades, y conviene saber a quién corresponde la desratización antes de discutirlo en junta.
  6. Si hay población establecida, el sellado solo no basta: hace falta una desratización profesional que combine control y cierre de accesos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué hueco mínimo puede pasar una rata? Por poco más de 13 mm, según la extensión agraria de la Universidad de Nebraska-Lincoln. Para el ratón, el CDC estadounidense da unos 6 mm, el grosor de un lápiz. Otras guías municipales manejan cifras algo mayores, así que lo prudente es sellar con la cifra más pequeña como referencia: si por el hueco pasa un bolígrafo, tapa.

¿Pueden subir las ratas por el váter? Es posible, pero es la vía menos frecuente de todas. La rata parda nada bien y trepa por tuberías de hasta 10 cm de diámetro, así que el ascenso por la red es físicamente viable. Aun así, la inmensa mayoría de las entradas reales se producen por sumideros sin rejilla, arquetas mal cerradas y pasos de tubería sin sellar, que son mucho más cómodos.

Vivo en un quinto. ¿Puedo tener ratas? Sí, y lo más probable es que sea rata negra. Según el MITECO hace nidos aéreos, a cierta altura, esféricos y de unos 30 cm de diámetro, y las fuentes estadounidenses la sitúan en áticos, huecos de pared y falsos techos. Sube por bajantes, fachada, hiedra y ramas. En pisos altos, inspecciona primero el falso techo, el altillo y la cámara bajo cubierta.

¿De dónde viene la rata que ha entrado en mi casa? De cerca. Las fuentes estadounidenses sitúan el radio de movimiento de la rata parda entre 30 y 150 metros desde su madriguera. El foco suele ser el alcantarillado, un solar, una obra, un cuarto de contenedores o un jardín colindante. Si el foco no se toca, el sellado aguanta menos.

¿Sella más entradas el invierno o el verano? El trabajo de sellado conviene tenerlo hecho antes de octubre, porque el frío es lo que empuja a los roedores hacia el interior de los edificios en busca de un microclima estable. En verano la presión baja dentro de la vivienda y aumenta en el exterior: patios, jardines, garajes y zonas de contenedores.

Fuentes


Última actualización: 17 de septiembre de 2026.