Enfermedades que transmiten los roedores en España y cómo protegerse

Los roedores transmiten enfermedades, sí, pero el riesgo real en España es bastante más acotado de lo que vas a leer por ahí. La que de verdad liga roedores y salud en nuestro país es la leptospirosis: el Centro Nacional de Epidemiología registró 50 casos confirmados en 2022, todos autóctonos, y señala a los roedores como su principal reservorio. El resto del catálogo que suele acompañarla —el hantavirus el primero— o no existe aquí o no tiene que ver con la rata de tu edificio.

Esa diferencia importa: si crees que cualquier roedor contagia cualquier cosa, acabas equivocándote en las dos direcciones. Vamos a separar lo verificado de lo copiado.

La tabla que resume el riesgo real

Esta es la pieza que casi nunca vas a encontrar, porque obliga a decir «no» varias veces:

Enfermedad ¿Hay casos en España? Reservorio real Vía de transmisión
Leptospirosis Sí. 50 confirmados en 2022, todos autóctonos (CNE-ISCIII) Los roedores son el principal reservorio en humanos Orina del animal, que contamina agua y alimentos
Hantavirus No. «No se ha diagnosticado ningún caso humano de hantavirus autóctono en España» (Comunidad de Madrid) Roedores concretos no identificados en nuestro país Inhalación de aerosoles de excretas, donde circula
Tularemia : 225 casos en todo 2019-2023, no ligados a ratas urbanas Liebres, conejos y pequeños roedores, con el topillo campesino en el centro Fauna silvestre, artrópodos vectores, agua o polvo
Salmonelosis , 12.083 en 2023, pero el mecanismo principal fue alimentario Muchos animales; los roedores son un reservorio reconocido Ingestión. Proporción atribuible a roedores no verificada
Coriomeningitis linfocitaria Sin datos. No es de declaración obligatoria Ratón doméstico (INSST) Excreciones, inhalación, ingestión, mordedura y madre-feto
Himenolepiasis Presente, sin cifra verificada Roedores y el propio ser humano Fecal-oral, por ingestión de huevos

La columna que cambia tu comportamiento no es la primera: es la tercera.

Leptospirosis: esta es la que importa

Si vas a preocuparte por una sola cosa, que sea esta.

Los datos, sin adornos

El informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE), del Centro Nacional de Epidemiología (ISCIII), deja tres cifras claras:

  • 50 casos confirmados en España en 2022, todos autóctonos: ninguno importado.
  • Tasa de 0,11 por 100.000 habitantes, la más alta del periodo 2019-2022.
  • Diferencia por sexo muy marcada: 0,19 en hombres frente a 0,02 en mujeres, lo que apunta a exposición laboral y recreativa.

Es enfermedad de declaración obligatoria desde 2015, y por eso tenemos números: esa vigilancia es justo lo que falta en otras filas de la tabla. Y la frase clave del informe, literal: «Los roedores son el principal reservorio para la infección en humanos».

Cómo llega hasta una persona

El mecanismo es sencillo y de él se deducen todas las precauciones. La bacteria se reproduce en los túbulos renales del animal y se excreta a través de la orina, contaminando el agua y los alimentos. El roedor infectado no parece nada: orina mientras camina por sus recorridos.

El riesgo doméstico no viene de ver una rata: viene del rastro invisible.

  • Agua estancada: arquetas, sumideros, patios inundados, cubos olvidados, sótanos con filtraciones. Es el vehículo clásico.
  • Alimentos y envases guardados en despensa, trastero o garaje por donde pasan roedores.
  • Superficies de cocina y baldas recorridas de noche, y cajas o herramientas de garaje que se manipulan sin guantes.
  • La bacteria entra por heridas y erosiones de la piel y por mucosas —ojos, nariz y boca—. Un arañazo y un cubo de agua sucia bastan.

El patrón estacional es lógico: las lluvias intensas y las inundaciones movilizan el alcantarillado y sacan ratas a la superficie. Si vives en planta baja o tienes sótano, ese es tu momento de riesgo. Y conviene saber a quién corresponde la desratización del alcantarillado del edificio antes de meterte tú a achicar agua.

Síntomas y dónde está tu límite

La leptospirosis es muy inespecífica: fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares —clásicamente en las pantorrillas—, escalofríos, náuseas y a veces enrojecimiento ocular. Se parece muchísimo a una gripe, y por eso se diagnostica tarde. Una minoría de casos evoluciona a una forma grave con afectación hepática y renal que requiere ingreso.

Lo que tú puedes hacer no es diagnosticarte, sino algo más útil: contarle al médico la exposición. Si tienes fiebre y en las semanas previas has limpiado un sótano inundado, manipulado agua estancada o vaciado un trastero con excrementos, dilo en la consulta con todas las letras. Ese dato cambia el enfoque diagnóstico y nadie lo tiene si no lo das. Ante fiebre alta, ictericia o empeoramiento rápido, urgencias. Quien valora síntomas es un profesional sanitario.

Hantavirus: el dato que la competencia copia y no comprueba

Vamos con el mito grande. La Comunidad de Madrid, como autoridad sanitaria, lo dice sin ambigüedad: «No se ha diagnosticado ningún caso humano de hantavirus autóctono en España». Y añade el porqué en el caso del virus Andes: requiere roedores específicos (Oligoryzomys longicaudatus) que no se han identificado en nuestro país.

Traducido: la rata o el ratón de tu casa no te van a contagiar hantavirus en España. Y sin embargo lo repite medio internet en español.

¿Por qué? Porque la mayoría de artículos sobre el tema se redactan traduciendo material de agencias estadounidenses, donde el hantavirus es un riesgo relevante porque existe un reservorio local que aquí no tenemos. El texto llega con sus advertencias intactas: «no barras los excrementos, podrías inhalar hantavirus». Lo de no barrer es buen consejo —ahora verás por qué—, pero el motivo que se da no aplica aquí.

No lo contamos por pedantería, sino porque un riesgo inventado desplaza al riesgo real: quien cree que lo grave es el hantavirus se protege de algo que no está y descuida la orina del sótano, que es lo que sí está.

Tularemia: existe en España, pero no es la rata de tu edificio

La tularemia es real y está vigilada. Cifras del Centro Nacional de Epidemiología:

Año Casos declarados en España
2019 187
2020 22
2021 7
2022 6
2023 3
Total 2019-2023 225

Lo interesante es el perfil. Los reservorios que señala el informe son «lagomorfos (liebres y conejos) y pequeños roedores (topillos o ratones)», y en España se concentra en Castilla y León, con los picos coincidiendo con las plagas de topillo campesino. Mira la tabla: ese 187 de 2019 no es una tendencia, es un episodio.

Es decir, una enfermedad de medio agrícola y contacto con fauna silvestre: cazadores, agricultores, quien manipula una liebre. No es la enfermedad de la rata de alcantarilla de un edificio urbano. En zona rural y durante un episodio de topillo, las recomendaciones que valen son las de tu autoridad sanitaria autonómica.

Salmonelosis: mucha incidencia, pero lee bien el mecanismo

Aquí hay una trampa estadística que conviene desactivar. En 2023 se notificaron 12.083 casos de salmonelosis en residentes en España, con una incidencia de 31,20 por 100.000 (CNE-ISCIII). Es una cifra grande, y por eso aparece en tantos artículos sobre roedores.

El propio dato oficial aclara el mecanismo: el principal fue el consumo de alimentos contaminados, con 334 de 367 brotes, y el huevo estuvo implicado en 151 de 256 brotes con alimento identificado. La salmonelosis en España es, abrumadoramente, un problema de cadena alimentaria.

Los roedores son un reservorio reconocido de Salmonella y sus excrementos contaminan alimentos y superficies: razón sólida para no convivir con ellos en una cocina. Pero la proporción de casos atribuible a roedores no está verificada, y no la vamos a inventar. Quédate con esto: esos 12.083 casos no son casos causados por roedores.

Coriomeningitis linfocitaria: descrita, pero sin vigilancia aquí

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) confirma que el reservorio del virus de la coriomeningitis linfocítica es el ratón doméstico y describe las vías: excreciones, inhalación de bioaerosoles, ingestión, mordedura y transmisión de madre a feto.

Ese último punto es el relevante. En embarazo la infección puede afectar al feto, y el INSST señala que entre los niños diagnosticados la mortalidad ronda el 35 %. De ahí una recomendación sencilla: una embarazada no debería encargarse de limpiar excrementos de roedores ni de manipular ratones, ni domésticos ni de terrario.

Ahora la otra mitad, la que nadie escribe: no es enfermedad de declaración obligatoria en España y no existe cifra de casos españoles. Es un riesgo descrito, con reservorio confirmado y vías conocidas, del que no podemos decirte cuántos casos hay aquí porque nadie los cuenta. Quien te dé un número se lo está inventando.

Himenolepiasis, la que casi nunca se nombra

Parasitosis intestinal ligada a roedores, presente en España, que se transmite por vía fecal-oral al ingerir huevos con alimentos, agua o manos contaminadas. Afecta sobre todo a población infantil. No tenemos cifra verificada de casos en España, así que no te daremos ninguna. La mencionamos porque refuerza la idea de fondo: el riesgo no está en el animal, está en lo que deja atrás.

Cómo protegerte de verdad

Todo lo anterior converge en cinco hábitos concretos.

1. Limpieza de excrementos y orina: nunca barrer ni aspirar en seco

Es lo más importante y lo que casi todo el mundo hace mal. Barrer y aspirar en seco ponen en el aire polvo de excrementos y orina seca, justo lo que no quieres respirar; el aspirador, además, lo reparte.

  1. Ventila bien la estancia antes de entrar: abre y sal un rato.
  2. Guantes de nitrilo o goma —nunca a mano desnuda— y mascarilla con filtro, tipo FFP2 o superior.
  3. Humedece excrementos, orina y superficie con desinfectante doméstico o lejía diluida, siguiendo la etiqueta. Deja actuar unos minutos: que nada se levante seco.
  4. Recoge con papel absorbente desechable, embólsalo, cierra, mete la bolsa en otra y al contenedor.
  5. Desinfecta toda la superficie, incluidos rodapiés, baldas e interior de armarios.
  6. Quítate los guantes sin tocar el exterior, lávate las manos y mete los textiles afectados en la lavadora con agua caliente.

Antes de limpiar, fíjate en lo que limpias: distinguir los excrementos te dice si tienes ratón o rata, y eso cambia toda la estrategia posterior.

2. Alimentos y cocina

  • Grano, pasta, harina, cereal y pienso, en recipiente hermético rígido. La bolsa original no protege.
  • Tira cualquier alimento o envase con roeduras o excrementos alrededor. Un paquete mordido no se «limpia».
  • Lava y desinfecta vajilla y utensilios que estuvieran a la vista en la zona con actividad.
  • Nada de cuenco del animal lleno por la noche, ni agua en platos bajos. Y friega bajo y detrás de muebles y electrodomésticos: ahí queda el rastro.

3. Mordedura o arañazo

Es poco frecuente, pero si ocurre: lava la herida de inmediato con abundante agua y jabón durante varios minutos, desinfecta con un antiséptico y acude a un centro sanitario aunque parezca poca cosa. Hay que valorar la limpieza de la herida, el riesgo de infección y tu vacunación antitetánica. Y di que ha sido un roedor. No hay decisión casera aquí.

4. Trasteros, garajes y segundas residencias cerradas

Es el escenario de mayor exposición doméstica: tiempo cerrado, polvo y actividad sin testigos. Cuando abras un trastero o una casa que lleva meses cerrada, abre puertas y ventanas y espera fuera antes de mover nada. No sacudas mantas, colchones ni sacos: sacudir es barrer en vertical. Guantes y mascarilla desde el primer minuto, no cuando ya has visto excrementos. Vigila el agua estancada de cubos y arquetas. Y revisa las señales de que hay ratones antes de instalarte: roeduras, marcas de grasa en los rodapiés y excrementos concentrados en un punto.

5. Cortar el acceso, que es lo único definitivo

Lo anterior gestiona el riesgo; lo que lo elimina es que no entren. Un sellado antirroedores bien hecho —malla metálica, chapa, mortero y lana de acero de cobre en los huecos pequeños— resuelve más que cualquier producto. Si el problema es de ratones y quieres hacerlo sin usar veneno, se puede, y es lo más razonable con niños o mascotas en casa.

Si hay ratas, si el foco está en zona común, en el patio o en el saneamiento, o si hay excrementos donde se manipula comida, toca llamar a una empresa inscrita en el ROESB de tu comunidad autónoma. Antes de firmar, infórmate de cuántas visitas hacen falta.

Preguntas frecuentes

¿Puedo contagiarme de hantavirus por las ratas de mi edificio? No. La Comunidad de Madrid afirma que no se ha diagnosticado ningún caso humano de hantavirus autóctono en España, y explica que el virus Andes requiere roedores específicos que no se han identificado aquí. Si has leído lo contrario, procede casi con seguridad de un texto estadounidense traducido sin comprobar.

¿Cuál es entonces la enfermedad que de verdad debo vigilar? La leptospirosis. La única del grupo con casos confirmados, autóctonos y vigilancia oficial: 50 en 2022, con una tasa de 0,11 por 100.000, la más alta del periodo 2019-2022. Y el Centro Nacional de Epidemiología señala a los roedores como principal reservorio para la infección en humanos.

He limpiado excrementos sin guantes ni mascarilla. ¿Qué hago? Lávate bien manos y antebrazos con agua y jabón y cámbiate de ropa. No hay motivo para ir a urgencias por ello. Lo que sí conviene es estar atento las semanas siguientes: si aparece fiebre, dolor de cabeza intenso o dolores musculares marcados, acude al médico y cuéntale la exposición.

¿Los 12.083 casos de salmonelosis de 2023 los causaron los roedores? No. Es el total notificado en residentes en España, y el mecanismo principal fue alimentario: 334 de 367 brotes, con el huevo implicado en 151 de 256. Los roedores son un reservorio reconocido de Salmonella, pero la proporción atribuible a ellos no está verificada.

Estoy embarazada y hay ratones en casa. ¿Qué precauciones tomo? No te encargues tú de limpiar excrementos ni de manipular animales, vivos o muertos: que lo haga otra persona con guantes y mascarilla. El motivo es la coriomeningitis linfocitaria, cuyo reservorio confirmado por el INSST es el ratón doméstico y que incluye la transmisión de madre a feto; entre los niños diagnosticados la mortalidad ronda el 35 %. No hay cifras españolas porque no es de declaración obligatoria, pero la precaución no cuesta nada. Coméntalo en tu consulta de seguimiento.

Fuentes


Última actualización: 17 de septiembre de 2026. Este artículo tiene finalidad informativa y no constituye consejo médico: no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante fiebre, síntomas persistentes o una mordedura, acude a tu centro de salud o a urgencias y menciona expresamente la exposición a roedores.