El mosquito que te pica esta noche no ha venido del parque. Ha nacido a unos metros de donde estás sentado.
Parece una exageración y no lo es. En torno al 70 % de los criaderos de mosquito tigre está en propiedad privada, dentro de domicilios, terrazas, patios y jardines particulares. No lo dice una fuente suelta: lo repiten tres organismos españoles independientes entre sí, el Ayuntamiento de València, la Agència de Salut Pública de Barcelona y el SESCAM de Castilla-La Mancha.
Traducido: el ayuntamiento puede tratar imbornales, alcantarillas y zonas verdes hasta agotar el presupuesto, y aun así no habrá tocado siete de cada diez puntos donde el mosquito se reproduce. Esos siete están detrás de tu puerta.
El mosquito que te pica nació donde te pica
Hay un segundo dato que remata el primero: el mosquito tigre vuela muy poco.
La Comunidad de Madrid habla de una capacidad de vuelo autónoma «inferior a 150-200 metros». El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) sitúa la dispersión activa en torno a los 200 metros. El Gobierno Vasco lo resume mejor que nadie: «suele volar solo a unos metros de donde nace». Y un metaanálisis de Verdonschot y Besse-Lototskaya (2014) le calcula 75 metros de distancia media de vuelo y lo clasifica como volador débil.
Junta las dos cosas: siete de cada diez criaderos están en propiedad privada y el bicho no se aleja de donde nació. Si te pican en tu terraza, el agua que lo ha producido está en tu terraza o en la del vecino. Conviene asegurarse de qué mosquito es el tuyo, porque el común se cría en otros sitios y pica de noche: la forma fiable de identificar un mosquito tigre es la línea blanca del tórax, nunca el tamaño.
Esto explica también por qué la fumigación contra mosquitos da alivio de un fin de semana y poco más. Nebulizar el aire alcanza al mosquito que vuela en ese momento; el agua retenida guarda una población concentrada, inmóvil y accesible. Lo dice la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA): «las intervenciones de huevos y larvas son generalmente la manera más eficaz y menos costosa de controlar al mosquito».
Cuánta agua hace falta: muchísima menos de la que imaginas
Aquí falla la intuición de casi todo el mundo: la gente busca charcos y el mosquito tigre no necesita charcos.
Mosquito Alert, el proyecto de ciencia ciudadana del CSIC, lo formula así: «uno o dos dedos de agua» bastan para que una hembra deposite unos 100 huevos. Y añade un dato que deberías tener en la cabeza cada vez que recojas la terraza: un tapón de botella puede albergar hasta 200 larvas.
Un tapón. No un bidón, no una piscina infantil, no un aljibe.
Por eso fallan tantas inspecciones caseras: se mira el cubo grande, que está a la vista, y se pasa por encima de la bandeja de dos centímetros bajo la maceta, del juguete volcado en un rincón o del pliegue de la lona que cubre la bici.
Agua quieta sí, agua en movimiento no
La Generalitat Valenciana aporta el matiz que ahorra mucho trabajo inútil: el mosquito tigre no pone huevos en aguas en movimiento ni en grandes masas de agua.
Una fuente ornamental con bomba en marcha no es un criadero mientras la bomba funcione: la superficie se mueve, la hembra no encuentra dónde depositar y las larvas, que necesitan una lámina tranquila para subir a respirar, lo tienen crudo. El día que la bomba se avería o se apaga en septiembre «porque ya no hace falta», esa misma fuente pasa a ser uno de los peores focos de la casa. Vale igual para los mosquitos en la piscina: una piscina con cloro y depuradora en orden no cría; una piscina parada en octubre, sí.
El plato de la maceta es el caso contrario, y por eso es el foco número uno de España. Lámina quieta, poco volumen, se calienta rápido al sol y se rellena solo cada vez que riegas. Es pequeño, es feo, no lo mira nadie y produce mosquitos toda la temporada.
La lista real: lo que documentan las fuentes oficiales españolas
La ordenanza municipal tipo de la Comunitat Valenciana enumera neumáticos, macetas y sus platos, regaderas, balsas de riego, piscinas, latas, bolsas, botellas, bebederos, lonas, tinas, bidones y fuentes ornamentales, más huecos de árboles, canalones y desagües de tejado. La Agència de Salut Pública de Catalunya añade platos de animales, juguetes, ceniceros, jarrones, cubos, cisternas y huecos de troncos. La Generalitat Valenciana suma alcantarillas, bidones sin tapa hermética, depósitos subterráneos y charcos por exceso de riego. Y la Región de Murcia insiste en pozos y aljibes, que hay que proteger con tela mosquitera.
Esta es la tabla que conviene tener a mano:
| Foco | Por qué pasa desapercibido | Qué hacer | Cada cuánto |
|---|---|---|---|
| Plato bajo la maceta | Se rellena solo al regar | Vaciar y fregar la pared interior; mejor, retirarlo | Dos veces por semana |
| Bebedero de perro o gato | Se rellena, no se cambia; parece limpio | Renovar el agua y fregar el recipiente | Cada 2-3 días |
| Canalón y desagüe de tejado | No se ve desde abajo; una hoja atascada retiene agua semanas | Revisar, desatascar y comprobar que evacúa | Tras cada tormenta |
| Juguetes y cubos del patio | Se quedan boca arriba tras usarlos | Guardarlos boca abajo, sin excepción | Siempre, al recogerlos |
| Lona o toldo plegado | Los pliegues forman bolsas invisibles desde el suelo | Tensar, inclinar o retirar | Semanal |
| Bidón o depósito sin tapa hermética | Se considera «agua útil», no foco | Tapa hermética o tela mosquitera ajustada | Semanal |
| Neumático guardado | Retiene agua dentro aunque esté de pie | Almacenar bajo techo o perforar | Al guardarlo |
| Fuente ornamental parada | Cuando funcionaba no criaba; al apagarla, sí | Mantener la bomba o vaciarla del todo | Dos veces por semana |
| Pozo, aljibe o cisterna | Se supone cerrado y casi nunca lo está | Proteger la boca con tela mosquitera | Cada estación |
| Imbornal o desagüe del patio | Se mira poco y se olvida enseguida | Mantener libre de hojas y sin retención | Semanal |
La ordenanza tipo no es un consejo: obliga al propietario a impedir acumulaciones de agua, a cubrir recipientes con tela mosquitera bien ajustada de 1 o 2 mm de paso de malla, a vaciar o voltear objetos y a aplicar larvicidas biológicos cuando proceda. Si vives en un edificio, ese mismo texto encarga a tu comunidad de vecinos y al administrador de fincas vigilar los sistemas de agua comunes, canalones y desagües de las zonas comunes. Conviene saberlo antes de la próxima junta.
Los focos raros: la lista de Mosquito Alert que nadie te cuenta
Aquí está la parte que cambia de verdad cómo miras tu terraza. Mosquito Alert ha documentado criaderos reales en sitios que no aparecen en ninguna campaña institucional:
- Ceniceros exteriores. Los de arena de terrazas y portales: llueve, se empapan y nadie los toca en meses.
- Escurreplatos. La bandeja inferior, con su dedo de agua permanente.
- Bromelias. Retienen agua entre las hojas. No es un recipiente que hayas puesto tú: es la propia planta.
- Cubos de fregona. Con un fondo de agua turbia entre limpieza y limpieza.
- Bandejas de goteo de cafetera. Sí, la de la cafetera: agua quieta como cualquier otra.
- Tapones de botella. El dato de las 200 larvas no es teórico.
- Conchas de caracol. Un caparazón vacío bocarriba en una jardinera retiene lo justo.
La lección no es memorizar la lista, sino cambiar el criterio de búsqueda: deja de buscar «agua» y busca cualquier cosa cóncava que lleve días sin moverse. Un cenicero, una concha y un tapón no tienen nada en común salvo eso, y con eso le basta al mosquito.
Cada cuánto vaciar, y por qué esa cifra y no otra
La recomendación más repetida es vaciar dos veces por semana, y viene con su razón explicada, que es lo que la hace útil: la Agència de Salut Pública de Catalunya señala que el mosquito necesita unos 7 días para completar su desarrollo en el agua. Vaciando dos veces por semana cortas el ciclo antes de que las larvas lleguen a adulto. No es una cifra redonda inventada: es la mitad del tiempo que el bicho necesita para salir volando.
Otras administraciones dan variantes del mismo criterio. El Gobierno Vasco recomienda vaciar los recipientes exteriores una vez por semana y cambiar el agua de los bebederos cada 2 o 3 días. La Agència de Salut Pública de Barcelona pide revisar el exterior cada 5-7 días. El SESCAM insiste en renovar, no rellenar, los bebederos cada 2 días.
Parecen cuatro recomendaciones y son una sola: por debajo de una semana. En agosto el margen se estrecha más, porque el programa de manejo integrado de plagas de la Universidad de California señala que las larvas pueden completar el ciclo «en una semana o menos» según la temperatura del agua. Y ojo con los bebederos: ahí no vale vaciar, hay que renovar. Echar agua encima del agua vieja no elimina nada.
El detalle que casi nadie cuenta: vaciar no basta
Si te quedas con una sola cosa de este artículo, que sea esta: vaciar un recipiente no elimina los huevos. Hay que fregar la pared interior.
La razón es contraintuitiva. Los huevos no se ponen en el agua: se ponen por encima de la línea del agua, adheridos a la pared interior. La hembra los deposita en la franja húmeda justo sobre la superficie y ahí se quedan pegados, esperando a que el nivel suba.
Consecuencia directa: cuando vuelcas el cubo, el agua se va y los huevos se quedan. La próxima lluvia los cubre y eclosionan. Has vaciado el recipiente y no has eliminado nada.
Los CDC estadounidenses lo han convertido en una fórmula de cinco verbos: vaciar, restregar, voltear, cubrir o tirar. El segundo verbo es el que se cae de casi todas las campañas y es justamente el que marca la diferencia.
En la práctica tienes dos salidas. Una, fregar la pared interior con un estropajo o un cepillo, no solo aclarar: basta con arrastrar mecánicamente lo que hay pegado. Dos, voltear el recipiente y dejarlo boca abajo; si no puede acumular agua, los huevos pegados no eclosionarán nunca. Es la opción de Barcelona: jarrones, cubos, macetas y juguetes, boca abajo.
Cuando el objeto no sirve para nada, tirarlo. Y cuando el agua hace falta —un depósito, un aljibe—, cubrirlo con tela mosquitera bien ajustada o tapa hermética. Las mosquiteras también sirven para esto, no solo para las ventanas.
Cuánto aguantan esos huevos secos
Los huevos del mosquito tigre resisten la desecación semanas o meses, según el Gobierno Vasco; la Comunidad de Madrid habla de «largos periodos». Y las poblaciones europeas ponen huevos en diapausa que soportan hasta −10 °C, frente a los −2 °C de las cepas tropicales, según el ECDC.
Eso explica dos cosas que la gente vive como un misterio: que un recipiente seco todo el invierno se llene de larvas a los pocos días de la primera lluvia de mayo, y que el frío de un invierno normal en España no limpie nada. Los huevos lo pasan pegados a la pared del cubo y arrancan la temporada siguiente sin que nadie los reponga.
Un aviso, porque circulan resistencias exageradas sin respaldo: lo verificado es «semanas o meses», y no más. Con eso ya sobra para justificar que frotes la pared del cubo en vez de limitarte a volcarlo.
Un recorrido de cinco minutos
Hazlo dos veces por semana, siempre en el mismo orden. A ras de suelo: platos de macetas, juguetes, cubos, ceniceros, tapones, conchas; todo lo cóncavo, boca abajo. A media altura: regaderas, jarrones, bandejas, bebederos, cubo de fregona; renovar, fregar, volcar. En vertical: lonas, toldos plegados y fundas, buscando pliegues con bolsas de agua. Arriba: canalones y desagües de tejado, donde una hoja atascada retiene agua un mes entero. Y lo fijo: fuente, depósito, aljibe e imbornal, con la bomba en marcha o la malla puesta.
Si haces esto y te siguen picando dentro, el problema ya no está solo fuera. Ahí entra el trabajo por habitaciones para eliminar mosquitos de casa: barreras de entrada, revisión de la cocina y el baño y medidas de interior. Este artículo cubre dónde nacen; ese otro, qué hacer con los que ya están dentro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta agua necesita un mosquito tigre para criar? Mucha menos de la que se cree. Mosquito Alert señala que «uno o dos dedos de agua» bastan para que una hembra deposite unos 100 huevos, y que un tapón de botella puede albergar hasta 200 larvas.
¿Por qué me pican si en mi terraza no hay agua a la vista? Porque el agua que cría casi nunca está a la vista: la bandeja bajo la maceta, el pliegue de la lona, el fondo del cenicero, el canalón. Y porque el tigre vuela poco: el Gobierno Vasco dice que «suele volar solo a unos metros de donde nace».
¿Sirve de algo vaciar el cubo si luego se vuelve a llenar con la lluvia? Solo si además friegas la pared interior. Los huevos se ponen por encima de la línea del agua y quedan adheridos, así que el vaciado se lleva el agua pero no los huevos. Los CDC estadounidenses lo resumen como vaciar, restregar, voltear, cubrir o tirar.
¿Cada cuánto hay que revisar la terraza? La Agència de Salut Pública de Catalunya recomienda vaciar dos veces por semana, porque el mosquito necesita unos 7 días para desarrollarse en el agua. El Gobierno Vasco habla de una vez por semana, Barcelona de revisar cada 5-7 días y el SESCAM de renovar los bebederos cada 2 días. Criterio común: por debajo de una semana.
¿Una fuente con bomba cría mosquitos? Mientras la bomba funcione, no: la Generalitat Valenciana precisa que el mosquito tigre no pone huevos en aguas en movimiento ni en grandes masas de agua. El riesgo aparece cuando la lámina se queda quieta. Por eso un plato de maceta es peor foco que un estanque grande en movimiento.
Última actualización: 24 de septiembre de 2026.