Arquitectura inspirada en las termitas.

Biomímesis aplicada a la arquitectura Sistema de climatización natural inspirado en los termiteros.

Termitero africano

Termitero africano

Se llama biomimética o biomimetismo a un área de la ciencia que tiene por objetivo el estudio de las estructuras biológicas, en busca de aprender de la naturaleza con el fin de utilizar ese conocimiento. La biomímesis intenta resolver aquellos problemas humanos que la naturaleza ya ha resuelto, mediante la aplicación de modelos mecánicos y procesos químicos. En pocas palabras, podríamos decir que la biomimética es la ‘imitación de la vida’ por parte de la ciencia.

En lo que refiere a la biomimética aplicada a la arquitectura, se han estudiado con gran interés los nidos construidos por una especie de termita africana, debido a las técnicas de termorregulación empleadas en ellos.

El control de termitas en áreas urbanas es fundamental debido a la velocidad  con la que se reproducen estos insectos, y a los daños materiales que pueden llegar a ocasionar. Sin embargo, hablaremos de una especie de termita originaria de África que puede enseñarnos a reducir el impacto ambiental y los costos energéticos de nuestras edificaciones.

Aprendiendo de las termitas.

Las termitas necesitan de una temperatura constante de 30ºC para sobrevivir, por esta razón es que han diseñado un nido capaz de mantener la temperatura con una oscilación del orden de 1ºC entre el día y la noche. Este maravilloso sistema les permite habitar en el África subsahariana, un área en el cual la variación térmica va de los 2ºC a máximas de 42ºC.

El proyecto TERMES, una iniciativa de la Universidad de Loughborough, se desarrolló con el objetivo de entender las complejas estructuras de estos termiteros. Mediante el escaneo de uno de ellos, se obtuvo una imagen tridimensional de su estructura, revelando así métodos de construcción susceptibles a ser replicados en el diseño de edificios para las personas.

Estructura de un termitero

Sección y estructura de un termitero.

Sección y estructura de un termitero.

Los termiteros pueden alcanzar los 7,6 metros de altura y una profundidad de 3 metros bajo tierra. En la parte superior podemos ver un tubo similar a una pequeña chimenea, siendo tan resistente la construcción de estos nidos que, en casos en los que se desea edificar sobre ellos, es necesario el uso de dinamita para poder demolerlos por completo.

Técnicas de termorregulación

Las termitas construyen galerías en la parte inferior de los nidos mediante el trazado de pequeñas aberturas en el lodo húmedo. A medida que el aire circula a través de las galerías de lodo húmedo su temperatura disminuye; este proceso se denomina refrigeración por evaporación: el aire seco pasa sobre el agua y absorbe parte de ella.

Aprovechando que el aire caliente se eleva, las corrientes de convección lo impulsan desde las galerías inferiores hacia afuera a través de la chimenea que se encuentra en la parte superior del termitero. Las termitas trabajan día y noche con el único fin de regular el calor  y la humedad del nido, debiendo abrir túneles nuevos y bloquear otros antiguos según sea necesario.

Las lecciones de las termitas aplicadas a la vida humana

Existen varias construcciones biomiméticas (imitando a la naturaleza) en distintos lugares del mundo. En el caso de la aplicación de técnicas utilizadas por las termitas, podemos nombrar el Eastgate Centre, un centro comercial y complejo de oficinas ubicado en Harare (Zimbabue).

Michael Pearce, arquitecto originario de Zimbabue, diseñó el Eastgate Centre con el objetivo de que pudiera ser ventilado, y climatizado por medios completamente naturales. Se trata del primer edificio en el mundo en utilizar refrigeración natural a este nivel de sofisticación.

En los primeros cinco años de su existencia, los propietarios ahorraron alrededor de $3,5 millones en gasto energético gracias a su diseño exclusivo. Esto es así porque la ventilación del inmueble cuesta una décima parte de la ventilación de un edificio convencional equipado con aire acondicionado.

Las termitas pueden ayudarnos a optimizar nuestros métodos de construcción, de ellas debemos aprender sobre la utilización de energías renovables y el aprovechamiento de aquello que la naturaleza pone a nuestro alcance.

Fuente: blog.is-arquitectura.es

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